Por: Milthon B. Lujan Monja.
Aquahoy.  

Hace algunos días se publicó la reglamentación de la Ley No29482 “Promoción para el Desarrollo de Actividades Productivas en Zonas Altoandinas”, ley que permite una serie de exoneraciones tributarias para las actividades productivas (incluida la acuicultura) que se desarrollen en la zona altoandina. Una primera impresión es que esta nueva norma va a beneficiar a la actividad truchicola en el Perú.

Soy un convencido que las exoneraciones no contribuyen con el objetivo el promover la actividades productivas, un claro ejemplo lo tenemos en la selva peruana en donde no se aportó con el desarrollo de la industria, sino que se generó y fomento la corrupción (trafico de combustibles, evasión tributaria, etc).

El problema del desarrollo de las industrias (incluida de la acuicultura) en las zonas más pobres del país va por la escasez de infraestructura (carreteras, instalaciones de procesamiento, etc), escasa competitividad, capacitación, entre otros factores.  

La truchicultura en el Perú se viene promoviendo hace más de 70 años, y podríamos decir que recién en los últimos 10 años se ha convertido en una industria viable y rentable gracias al esfuerzo privado. Solo vasta con revisar la historia para ver que los esfuerzos por promover la actividad siempre estuvieron enmarcadas en actividades de corto plazo y no dentro del marco de una política de desarrollo.

Impulsar las actividades productivas solo con una Ley de exoneración, sin programas de desarrollo de infraestructura vial y de comunicaciones, instalaciones de procesamiento, capacitación, búsqueda de mercados, solo conducirán al fracaso; pero quizás, lo más triste, será acostumbrar a los productores acuícolas a depender de las exoneraciones para ser “competitivos” en el mercado local e internacional.   

Creo que antes de plantear exoneraciones tributarias para las actividades productivas de deben impulsar programas de innovación y desarrollo que permitan mejorar la competitividad de las industrias ya asentadas en la zona; además de fortalecer las cadenas productivas ya existentes.