(Pesca & Puertos). El cultivo de mejillones con semillas de alta calidad continúa siendo una potencial promesa productiva en esta ciudad, más allá de que los avances no se están dando con la dinámica que era esperada, si bien hay un entusiasta grupo de seis productores que ya tienen asignadas parcelas de agua y otros 30 posibles interesados en volcarse a una actividad que puede ser una alternativa de desarrollo comercial en un paulatino proceso.

 

La doctora Rosa González, responsable de la comarca Senguer-San Jorge del Ministerio de Agricultura y Ganadería de la provincia, indicó que recientemente se han hecho las instalaciones correspondientes para dar inicio al centro de captación de semillas.

“Se están trayendo semillas de cultivo desde Puerto Lobos y se están instalando las líneas dentro de las propias parcelas asignadas a los productores –explicó la funcionaria– de este modo nos aseguramos un mejillón de mayor calidad en relación al que se extrae de debajo de las rocas. Con esta modalidad logramos una serie de ventajas de calidad en cuanto a tamaño, bacterias y otros parámetros que dan un mayor valor comercial”, precisó.

El sistema de cultivo se denomina long-line, que básicamente consiste en la colocación de líneas bajo agua, sujetas con “muertos de hormigón”, mientras que la profesión de buzo de los maricultores que están dando inicio a la actividad facilita fases del proceso, sobre todo en lo que respecta a la cuestión de costos. “Las semillas son colgadas de esas líneas y allí se van reproduciendo, bajo los parámetros de calidad que describíamos antes”, añadió.

Las parcelas de agua concesionadas por el Estado provincial se encuentran frente a la Escuela de Biología Marina de esta ciudad, que a su vez también trabaja con proyectos vinculados al potencial marítimo, habiendo presentado productos de sus cosechas de mejillones en exposiciones a cargo de los estudiantes.

González informó que en los próximos meses se realizarán procesos de estudio sobre la calidad del producto obtenido, a fin de definir los parámetros de crecimiento y los objetivos para lograr mayores volúmenes de producción, lo que permitirá que paulatinamente la producción se vaya volcando al mercado interno, en principio, pensando en una perspectiva de exportación para el mediano plazo.

Por ello es de vital importancia el proceso de clasificación de aguas que debe certificar la FAO, de Naciones Unidas, de manera de confirmar que pese a los procesos de explotación petrolera que se desarrollan en esta región la calidad de las aguas está entre los estándares más altos del mundo. “Ese proceso es resorte de la Secretaría de Pesca, por lo que no sé en qué etapa estará”, dijo la doctora González.

Al referirse a las posibilidades productivas de esta actividad, advirtió que se trata de una segunda opción, “nadie va a vivir directamente de esto, pero sí es un complemento económico importante. El mercado regional es muy importante, porque hay un alto consumo de mejillones favorecido por pautas culturales introducidas por la inmigración chilena, pero además para una segunda etapa la apuesta es llegar a mercados de exportación. Para ello hay que pensar en plantas de procesamiento, que es otra etapa que tiene sus propia complejidad”.

Fuente: http://www.pescaypuertos.com.ar