Vigo (La Voz de Galicia). El grupo vigués Pescanova propondrá hoy a sus accionistas dos operaciones de capitalización de la empresa para abordar las inversiones previstas en los próximos años, centradas fundamentalmente en el campo de la acuicultura, donde quiere desarrollar proyectos por valor de 300 millones de euros en los próximos cinco años.

 

La junta general de accionistas deberá votar una autorización para la emisión de bonos u obligaciones por una cuantía que se decidirá en la propia reunión. Ninguno de estos valores será convertible en acciones y la modalidad se discutirá durante la propia junta.

De acuerdo con la comunicación remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, está igualmente previsto proponer al consejo una operación de ampliación del capital social a cinco años, por un valor de hasta el 50% del capital en el momento de la autorización. Este aumento podrá producirse en una o varias veces y en la cuantía que se considere adecuada según los planes de la empresa.

La junta general ordinaria está prevista para las doce del mediodía en primera convocatoria, en las instalaciones centrales de Chapela (Redondela).

En ella se darán a conocer las cuentas del grupo en el año 2006, cuando obtuvo un beneficio neto de 22,6 millones de euros, lo que supone un aumento del 24,9 % respecto al año anterior. El resultado antes de impuestos se situó en 31,7 millones de euros, lo que representa un incremento del 46,1 % respecto al año 2005.

Los reyes del rodaballo

El gigante alimentario gallego tiene previsto producir en un plazo de entre cinco y ocho años el 70% de todo el rodaballo cultivado en Europa, más de 115.000 toneladas al año de especies salmónidas y hasta 10.000 de tilapia.

Uno de los proyectos estrella es la nueva planta de Mira, en Portugal, que costará más de 120 millones de euros y que será la mayor de Europa, con capacidad para producir a finales del año 2008 cerca de 7.000 toneladas de rodaballo, con posibilidades de llegar a las 10.000 toneladas anuales a medio plazo. La obra, que ha sido declarada de interés nacional en el país vecino, está en fase de tramitación de la declaración de impacto ambiental. Los proyectos de nuevas piscifactorías en el norte de Galicia están aparcados por decisión del consejo de administración hasta que la Xunta aclare la regulación que pretende introducir en el sector acuícola.

Fuente: http://www.lavozdegalicia.es