Guayaquil, Ecuador.
La Hora

El sector camaronero aún se mantiene en alerta por las acciones negativas de personajes “oscuros” que operan al interior del Gobierno. Esto, por la emisión del Decreto Ejecutivo 261 que se pretendía publicar en el Registro Oficial, para causar daño a la actividad camaronera del país.

César Monge, presidente de la Cámara Nacional de Acuacultura (CNA), estimó que el documento debió ser elaborado por alguna persona que actuó de mala fe o por desconocimiento de la importancia del sector en la economía ecuatoriana.

El dirigente afirma que la manifestación de la semana anterior sirvió para alertar al Gobierno sobre la ejecución de una situación negativa para los intereses de quienes están involucrados en la actividad camaronera. Esto le dijo a LA HORA

¿Tras los reclamos a qué acuerdos llegaron con el Gobierno?

Hemos ratificado nuestra postura de rechazo a la forma en la cual se dio el decreto 261, ya que fue elaborado en forma inconsulta y sin socializarse, lo que ocasionó que el Gobierno reflexione para no lesionar los grandes intereses de la producción y el empleo.

Ahora trabajamos en lo que el régimen propone que, es dentro de un año junto con el Ministerio de Agricultura y de la Producción, revisar parámetros para establecer el relacionamiento entre empresas y los límites máximos de producción y las áreas productivas por empresa y sobre las concesiones.

¿Hay modificaciones entonces?

La modificación propuesta por el Gobierno responde a inquietudes expuestas por el sector. Por ejemplo, uno de ellos es mantener las concesiones a 10 años y no cinco como se había establecido en el decreto anterior, asimismo elimina todo lo que tiene relación a regulación de tamaños en tierras altas. Estos parámetros de empresas vinculadas y los límites máximos se establecen únicamente para concesiones y no para propiedad privada. Por otro lado, se establece el debido proceso en las diferentes exigencias que fija el decreto y que ahora se especifican.

¿Qué percibió el sector tras el decreto 261?

Primero un desconocimiento total de la actividad porque solamente alguien que no conoce la actividad puede establecer los parámetros en ese cuerpo legal. Segundo, leíamos entre líneas una mala fe de alguien de adentro, que desconociendo la información, había escrito un documento altamente lesivo. La ministra Cely mencionó que el espíritu de ese documento no fue hacer daño al sector, ni tampoco limitar la actividad en propiedad privada.

¿Aquella persona que hizo eso pretendió quitarles sus predios?

Yo creo que es una persona que tiene una consigna contra el sector, pero creo que ahora eso no tiene importancia, porque creo que ha prevalecido la razón sobre cualquier postura particular.

¿Esto fue escrito por debajo de la mesa?

Es altamente confuso lo que ha sucedido aquí. Porque existen funcionarios que no conocían de este particular, ejemplo el subsecretario de Acuacultura, José Centenaro, según la información que tenemos, nunca revisó, no tuvo acceso o nunca conoció de estos nuevos parámetros.

¿Se pretendió estatizar el sector camaronero?

Tal y como estaba el decreto anterior había una injerencia en la propiedad privada, en el sentido de limitar la producción y obviamente se puede deducir que bajo esos parámetros este decreto manejaba una línea como usted indica.

¿La participación del Magap?

Nosotros no tenemos Ministro. Este señor no ha dado la cara al sector, él no responde, es un señor que no lo vemos participar en estos procesos, pero la persona más importante que nos acoge simplemente brilla por su ausencia.

¿Cómo está el mercado internacional?

Muy duro porque la crisis externa se mantiene y tiene a los mercados deprimidos. Va a tomar mucho tiempo la recuperación. El año pasado nuestros ingresos cayeron en más de 66 millones de dólares. En 2005 exportamos 5 millones de libras más que el 2008 y sin embargo perdimos.

¿Cuáles son los rubros que maneja la actividad?

Unos 640 millones de dólares anuales por 280 millones de libras exportadas y 120 mil puestos de empleo.