Por: Milthon Lujan.
Acabamos de iniciar un nuevo año, las perspectivas económicas en el occidente no son claras, a pesar del optimismo que se presenta en los principales mercados (UE y EEUU). Existe una ligera recuperación y los principales indicadores económicos se han mostrado positivos a inicios de año; sin embargo, aun es muy temprano para decir que la crisis económica se va a superar.

Por otro lado, los pronósticos de crecimiento en las principales economías del mundo se mantienen por debajo del 2.0%. No obstante, las tasas de crecimiento para los países emergentes se muestran muy prometedoras (a pesar de la reducción del crecimiento en algunos países), confirmando de esta forma que los mercados para la acuicultura se encuentran en países como China, India, Sudáfrica, Brasil, Rusia, entre otros.

La guerra del camarón

Este año se muestra difícil para los principales países exportadores de camarón a EEUU, el Departamento de Comercio ha iniciado una investigación para determinar si deben implementar impuestos antidumping sobre el camarón importado de China, Vietnam, India, Indonesia, Malasia, Tailandia y Ecuador, en respuesta a una demanda de los camaroneros locales. Esta investigación podría concluir con la implementación de impuestos anti-dumping, generando de esta forma un incremento de precios del camarón importado.

Asimismo, el importante destacar el crecimiento de las exportaciones de camarón (principalmente vannamei) de India hacia el mercado estadounidense; lo cual generará una serie de distorsiones en cuanto a precios.

¿El año del salmón transgénico?
Todo parece indicar que este año, la FDA de EEUU dará (por fin) el permiso correspondiente para la comercialización del salmón transgénico de AquaBounty. Aun queda la etapa de comentarios sobre el estudio de impacto ambiental realizado por el organismo gubernamental; sin embargo, el camino parece estar listo para que finalmente el salmón transgénico llegue al mercado.

De cumplirse este pronóstico la industria salmonera mundial podría dar un cambio total, se volvería más competitiva; no obstante, la última palabra la tendrá el consumidor, que estará influenciado por las campañas de las organizaciones ambientalistas.

Harina y aceite de pescado

Las capturas pesqueras en los principales países productores de harina y aceite de pescado fueron malas en el 2012, y en el caso del Perú, es muy probable que no se complete la cuota determinada para la segunda temporada de pesca de la anchoveta. Esto esta generando una escalada de precios en la harina y aceite de pescado, que afectará los precios de las dietas acuícolas, afectando de esta forma la rentabilidad de las explotaciones acuícolas.

El años de los pescados “baratos”

La difícil situación económica en los principales mercados internacionales esta generando que los consumidores busquen alternativas más económicas, lo que viene favoreciendo el incremento de consumo de tilapia y pangasius.