Por: Pedro Trillo.
La cuota asignada para el 2013 en el ámbito de la OROP-PS se elevó en un 28% respecto a la cuota asignada el 2012 por las medidas interinas se muestra en la figura adjunta.

Lo que conlleva a un mayor  estrés del recurso en Altamar y en particular aquella parte que se encuentra entre las latitudes 30-40ºS  y longitudes75-90ºW, y que  según el estudio de Francois Gerlotto, Arnaud Bertrand y Mariano Gutiérrez  sería la “población fuente”, o sea la parte más sensible de la población de jurel del Pacifico Sur. El  principio de precaución, expresado cuando se hablaba de definir la estructura de la población de jurel, debería ser recordado y un cuidado particular ha de aplicarse sobre esta parte cuyo colapso condenaría tarde o temprano a toda la especie a la extinción.

La iniciativa de permitir un aumento de la captura de Altamar asumiendo que el reclutamiento exitoso en el stock Far North es compartido con el stock oceánico  parece sumamente peligrosa: si la estructura en metapoblaciones es acertada, entonces se está autorizando una presión pesquera adicional precisamente sobre la parte de la población que debería ser la más protegida. Peor aún, no existe ningún indicador que establezca que la situación haya mejorado para el stock de Altamar, de hecho los datos para el 2012 indican que en esta área las capturas han sido mínimas y ningún país a excepción de Korea pudo siquiera cubrir su cuota asignada, entonces ¿porqué se aumentan las cuotas el 2013 en el ámbito de Altamar  de la OROP_PS, si no ha habido capturas el 2012 y la situación del recurso no ha variado?

Una de las respuestas es que el modelo JJM ha sido desde su origen concebido para considerar un stock único, y es en sus resultados que incluyen a otras áreas como el stock Far North del Perú y Ecuador que mejoran el pronóstico y se toman decisiones para áreas como Altamar cuya situación no ha cambiado.

Existen numerosos ejemplos en el mundo por los que organizaciones de manejo supranacional del recurso han conducido al borde de la extinción a las especies con una política de cuotas de buena fe y mala conciencia cómo la que se aplica en la OROP_PS. Los europeos saben mucho de eso, la anchoa del cantábrico que pescaba la flota española y francesa, se manejó con una cuota sin atender a la protección que debía tener por los factores ambientales adversos,  y a pesar que  la cuota siempre se reducía respecto del año anterior, sin embargo, también,  estas cuotas,  como en el caso del Jurel  en Altamar del Pacífico Sur, siempre fueron superiores a las descargas hasta que el recurso colapsó.  El Consejo Internacional para la Exploración del Mar (CIEM), el 23 de junio de 2009, dejó claro en un informe que la especie no había recuperado el umbral mínimo para garantizar su supervivencia a pesar que la pesquería estaba prohibida desde julio del 2005. Recién el 2010 la UE reabrió la pesca de anchoa para nuevamente el 2012 reducir la cuota en un 30%. Como podemos observar, La UE, cuya participación ha sido decisiva en  Auckland, no es garantía de un buen manejo de la pesquería.

Todo el mundo sabe que los modelos tales como el aplicado al caso del jurel (conocido como JJM) solo funcionan cuando las condiciones ambientales quedan estables. Como esto generalmente no es el caso, soluciones alternativas se aplican en la mayor parte de las poblaciones pelágicas explotadas, y en particular evaluaciones in situ del estado del recurso (acústica): el caso de la anchoveta del Perú es un ejemplo de esta política, y el manejo peruano es reconocido como uno de los más eficientes, el  Perú  se encuentra  en el primer lugar del ranking de sostenibilidad de sus pesquerías (Pauly et al, Fisheries Centre Research Reports  2008 Volume 16 Number 7, A COMPARATIVE ASSESSMENT OF BIODIVERSITY, FISHERIES AND AQUACULTURE IN 53 COUNTRIES’ EXCLUSIVE ECONOMIC  ZONES).

Colocar todos los huevos en la misma cesta es una forma no precautoria de actuar, y el hecho que los pronósticos que aplica la OROP provienen únicamente del modelo JJM contiene potencialmente un peligro: sin monitoreo ambiental asociado, este modelo, como todos los que se usaron en el mundo, algún día fracasará.

Sostengo que la OROP_PS no está cumpliendo en el caso del Jurel, el objetivo para la que fue creada y que es casualmente la conservación de los recursos de Altamar del Pacífico Sur y de los ecosistemas que lo contienen. En su intento por hacer las cosas bien,  se orienta por el Comité Científico (SWG por sus siglas en inglés) que aplica viejas recetas que nunca y en ningún sitio funcionaron, pero que todavía  tienen un reconocimiento por parte de los científicos (que son los que crearon estos modelos).

La nueva cuota de 360,000 toneladas representa  un fuerte un incremento de la mortalidad por pesca;  como hemos señalado, un crecimiento del 28% respecto al 2012 en forma global en el ámbito de la OROP_PS. Para Chile significa un aumento del 34% y para el resto de países  un crecimiento del 15%

¿Tenemos acaso que aplaudir la formalidad de que los estados se pongan de acuerdo en aumentar el estrés sobre la población fuente? ¿Podemos destacar el hecho de que se haya establecido una cuota “por primera vez” sin ningún juicio crítico al contenido de  la decisión? ¿Tal como están las cosas, Interesa “fortalecer la organización” manteniendo el statu quo o proteger el recurso cambiándola?

Las cuotas han existido de hecho desde el momento que la OROP ha vigilado a los países el cumplimiento de los acuerdos de reducción al 40% de las capturas sobre el año base 2010, es de conocimiento público el intercambio de notas entre la administración de  la OROP y las autoridades de Korea en relación a las sanciones que se impuso al armador coreano por incumplir la cuota asignada a ese país.

Otra señal negativa es la decisión de nombrar como autoridades del Scientific Working Group (SWG) a dos modeladores matemáticos, Jim Ianelli (chair) y Niels Hintzen (vice-chair). Sin poner en dudas las calidades científicas de estos dos investigadores de alto nivel, esto demuestra que la OROP ha decidido seguir una política de manejo exclusivamente guiada por el modelo JJM "Ianelli-Hintzen", sin tomar en cuenta la variabilidad ambiental, la cual es más importante en el Pacifico sur que en ninguna otra parte de los océanos en el planeta y que, según la mayoría de los expertos, es la razón esencial de la variabilidad de la población de jurel. Pues esta variabilidad ambiental no se puede incorporar en el modelo JJM. Esto me hace augurar un mal futuro para el jurel si resulta manejado exclusivamente por el modelo JJM, que como hemos dicho no tiene arreglo porque su problema es  de tipo conceptual, no de mover las cifras de unos cuanto parámetros.

Es necesario establecer algunas tareas de aquí a Manta, fortalecer la investigación científica que permita a través de un monitoreo permanente de las condiciones ambientales y de la biología del jurel, determinar la existencia de la población fuente, evaluar su estado y pedir para ella una veda adaptada,  incluso permanente si los científicos lo consideran necesario.