Por Milthon B. Lujan Monja*
En los últimos años hemos visto un cambio sustancial con respecto a la cobertura sobre la acuicultura en los diferentes medios. Hemos pasado de algunas pocas notas periodísticas sin mayor importancia a titulares, de discursos políticos que no consideraban a la actividad, a incluir a la acuicultura como parte de los planes de desarrollo estratégicos.

Sin duda que la acuicultura despierta pasiones, no sólo por sus impactos positivos en la seguridad alimentaria, generación de empleo, promotor de desarrollo de las zonas rurales y la calidad de vida de quienes lo practican, sino también por sus impactos negativos, que si no son bien gestionados culminan afectando a la misma actividad.

Desde mi perspectivas están son las razones por las cuales la acuicultura está de moda y se está convirtiendo en un sector importante en la planificación del desarrollo de casi todos los países:

Incremento de la población: Los pronósticos realizados por la Organización de Naciones Unidas indican que la población mundial superará los 9.0 mil millones en el año 2050, esto significa una mayor demanda de alimentos, los mismos que tienen que venir de fuentes sostenibles. En este sentido, la acuicultura se viene convirtiendo en un elemento importante en todas las políticas de seguridad alimentaria, sobretodo porque puede proveer proteína a bajo costo.

Agotamiento de las pesquerías: De acuerdo con las estadísticas de FAO, las principales poblaciones de recursos pesqueros han alcanzando su máxima capacidad de explotación, y por lo tanto, no se prevé incrementos sustanciales de alimentos de origen acuático silvestres. En este sentido, una mayor producción de proteínas de origen marino sólo puede provenir del cultivo de organismos acuáticos que pueden aprovechar espacios sin usos o ampliar la frontera de producción de alimentos a mar abierto.

Beneficios del consumo de pescado: Para nadie es un secreto que los alimentos de origen acuático brindan una serie de beneficios para la salud del consumidor; esto ha llevado los gobiernos alienten el consumo de pescado con la finalidad de garantizar una buena salud de su población, lo que ha generado que muchos consumidores incrementen el consumo de pescado en sus dietas. Si consideramos que el consumo de pescado en muchas naciones se encuentra por debajo de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud, podemos identificar una brecha (demanda) que no viene siendo atendida.

Insumos industria farmacéutica: Es común que algunos organismos acuáticos cuenten con sustancias que los vuelven candidatos ideales para la industria farmacéutica y de alimentos. Lo cual esta impulsando el cultivo de especies no solo por su carne, sino también por las sustancias que pueden extraerse, y que pueden utilizarse en el tratamiento de enfermedades como el cáncer. Ejemplos de esto son el cultivo de pepino de mar, de macroalgas, de microalgas.

Subproductos del procesamiento: Una de las principales preocupaciones del desarrollo de las actividades acuícolas ha sido la generación de una serie de subproductos (restos de valvas, conchas, vísceras, etc) que no eran aprovechados; sin embargo, con los avances tecnológicos actuales se vienen encontrando una serie de usos a estos subproductos que eran considerados como desechos, por ejemplo, tenemos el uso del biofouling como fertilizante, las conchas de los camarones como insumos para la producción de bioplástico.

Estas son algunas de las tendencias que me hacen sugerir que la acuicultura ha llegado para quedarse, y que en el futuro se convertirá en una, sino en la principal, actividad de producción de alimentos.

*Editor de AquaHoy
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