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(Radio Polar).- La intendenta Eugenia Mancilla, junto al Senador Pedro Muñoz, dieron a conocer hoy la estrategia ambiental que permitirá regular la actividad acuícola en Magallanes. La iniciativa considerada de carácter urgente, busca ordenar el territorio productivo y evitar daños ambientales, considerando que la fecha existen 960 solicitudes de concesión salmonera en la Subsecretaría de Pesca y en la de Marina.
Mancilla explicó que “nuestra región presenta una oportunidad histórica de planificar, ordenar y controlar la acuicultura de manera diferente al resto del país. Debemos fomentar el crecimiento de la industria pero con un marco acorde que concilie los intereses y vocación de los habitantes de la región, en áreas tan prioritarias como son el turismo y la pesca artesanal”.
En este sentido, puntualizó que se hace necesario e ineludible resguardar las condiciones ambientales y sanitarias de la industria acuícola, y preparar las condiciones técnicas y el capital humano para abordar esta tarea.
En Chile, la industria acuícola se proyecta desde la región de los Ríos hasta Magallanes, donde se ha acelerado el proceso de solicitud de concesiones. “La mayor cantidad de concesiones se solicitan en canales y fiordos de la provincia de Última Esperanza, donde junto a la pesca artesanal se tienen zonas con alto potencial para el desarrollo de actividad turística, que son prioridad para el desarrollo regional. Nuestro desafío es recoger las mejores experiencias y no repetir errores”, precisó.
Un de las primeras tareas para enfrentar el desafío fue solicitar un programa de asistencia técnica a la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO, organismo que dispone de vasta experiencia en el ordenamiento y planificación de acuicultura y ordenamiento marino.
Según FAO, en 4 meses las medidas podrían estar en marcha. Sin embargo, existe un plan de contingencia para asumir la gran demanda acuícola que hoy tiene la zona.
Por su parte, el Senador Pedro Muñoz valoró los esfuerzos del Gobierno Regional y destacó que la iniciativa contempla la firma de un protocolo de bioseguridad ambiental, sanitaria y laboral. “Este protocolo será una experiencia piloto, y nos permitirá contar con criterios regionales a la hora de otorgar las concesiones”, indicó.
Asimismo expresó que “debemos hacer respetar la legislación internacional, sobre todo en materia laboral. No queremos que los sueldos sean bajos, y debemos exigir que se respeten todos los derechos laborales, así como los ambientales e higiénicos”.
Principales tareas
Mancilla definió al proceso acuícola como el primer peldaño de una estrategia más global que involucre a otros sectores. La iniciativa será consensuada con otros sectores del desarrollo regional, el próximo 26 de junio.
En este sentido, la iniciativa de bioseguridad acuícola contiene 4 componentes básicos: ordenamiento territorial adecuado que permita evaluar con indicadores científicos las áreas aptas para acuicultura en Magallanes, especialmente en aquellos lugares en que participan otras actividades económicas.
Mancilla explicó que esto significa hacer un levantamiento con indicadores específicos, como las corrientes marinas, el oxigeno, y todas las condiciones ambientales y morfológicas donde podrían instalarse las empresas salmoneras. “Hay que mirar cuidadosamente varios indicadores para determinar a priori cuáles son los lugares que se puede y no se puede trabajar la industria acuícola en Magallanes”, indicó.
Otro aspecto fundamental en la estrategia es analizar las actuales normativas vigentes, promoviendo acuerdos voluntarios, y protocolos ambientales específicos, tanto en lo ambiental como en lo sanitario. “Necesitamos caminar hacia una certificación autónoma, que considere los estándares internacionales más altos e incorpore otros de carácter regional”, agregó Mancilla.
Al respecto, la Intendenta aseguró que existe la voluntad de los actuales actores que desarrollan actividad acuícola en la zona por garantizar los mejores y más altos estándares en la producción acuícola y en la sustentabilidad ambiental y sanitaria.
Uno de los lineamientos desatacados en la estrategia fue la necesidad urgente de fortalecer las capacidades humanas en la región. “Para abordar este desafío requerimos de un capital humano que dé cuenta de estudios, monitoreos, análisis, certificaciones, y por lo tanto vamos a promover alianzas estratégicas entre las Universidades y las propias empresas”, manifestó Mancilla.
Fuente: http://radiopolar.com
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