Por: Fernanda Domiciano*
Sao Paulo, Brasil.- Uno de los principales problemas que enfrentan los piscicultores en estanques seminaturales es la depredación de sus peces por los animales silvestres. Las pérdidas en la producción pueden variar del 35 al 80%, dependiendo de la fase de vida de los peces en cultivo. Científicos de la Secretaria de Agricultura e Abastecimento do Estado de São Paulo, por medio de laa Agência Paulista de Tecnologia dos Agronegócios (APTA), dieron con la alternativa para que los piscicultores reduzcan estos índices, mejorando de esta forma la actividad y reduciendo los costos de producción.

Con el manejo propuesto por el APTA, la tasa de mortalidad puede reducirse a 5%. Las inversiones en estructuras para mejorar los resultados de sobrevivencia final se autopagan, muchas veces en la primera cosecha.

Los estudios fueron realizados en el Polo Regional do Vale do Ribeira del APTA, en las ciudades de Eldorado, Jacupiranga, Sete Barras, Pariquera-Açú, Cajati e Registro. El trabajo científico se realizó en el período del 2005 al 2014. A pesar de que el trabajo se hizo en Vale do Ribeira, los consejos pueden extenderse a otras regiones paulistas y brasileñas, debido a que las aves y mamíferos acuáticos son comunes en cualquier piscicultura.

“El Vale do Ribeira concentran la mayor área continúa de Mata Atlantica del país. La presencia de aves y mamíferos voladores y acuáticos, de hábitos diurno y nocturno, próximos a los viveros son constantes, influenciando directamente en las tasas de sobrevivencia, debido a la depredación” explicó Antonio Fernando Leonardo, científico de APTA.

El secretario de Agricultura e Abastecimento do Estado de São Paulo, Arnaldo Jardim, destaca que las investigaciones que permiten obtener mayor productividad para los criadores son de fundamental importancia, debido a que promueven mejores resultados, optimizando la actividad económica.

Ataques por aves y mamíferos voladores

Los ataques más comunes son por aves de hábitos nocturnos y diurnos, como garzas y somormujos. Las pérdidas en la producción, por cuenta del ataque de estos pajaros y mamíferos puede llegar a 80%, dependiendo de las fases de vida de los peces. Las tilapias en la fase de alevinos y juvenil tienen tasas de depredación de 20 a 30%. En las carpas, durante la fase de alevinos y engorde, la depredación es de 60 a 80%. La información fue recolectada por el Polo Regional do Vale do Ribeira en cinco propiedades rurales.

Una de las recomendaciones de los científicos de APTA es colocar sobre los estanques telas antipajaros. Otra opción es instalar una tela de sombra de 50 cm de ancho, cosida con un alambre fijo en los laterales. Este segundo método fue probado en el Polo Regional Vale do Ribeira de la APTA.

“Se realizó el alevinaje en seis estanques excavados de 200 m2, con una densidad de siembra de 15 peces por metro cuadrado, con un total de 3000 alevinos en cada estanques. Después de un mes, se realizó la cosecha. Los alevinos que fueron ubicados con tres gramos en el estanque, habían alcanzado 11 gr. La tasa de sobrevivencia aumentó a 90%” afirmó Leonardo.

El científico de APTA explica que el éxito de esta iniciativa se debió a la necesidad de la garza de permanecer alrededor del estanques para dar un golpe certero a los peces. “Con esta estructura, la garza no podia acercarse y al mismo tiempo tenia miedo, porque la tela se movia con el viento” manifestó Leonardo.

Ataques por mamíferos acuáticos

Otra forma de ataque muy característico en la región del Vale do Ribeira es la nutria, un mamífero de hábito carnívoro. La nutria ataca durante la noche y, raramente, de día, a no ser que encuentre un ambiente favorable, como áreas alrededor de la piscicultura, con gran vegetación o zanjas de drenaje con hierba alta. “Generalmente, la nutria ataca viveros con peces de tamaño grande, pero no es una regla. Ella puede atacar estanques con ejemplares de todos los tamaños” explica Leonardo.

Los científicos de APTa consiguieron minimizar los ataques por medio de dos perros, de cualquier raza, con la función de no atacar ni matar a la nutria, pero si el de pasear todo el día por la propiedad. El olor del animal es suficiente para ahuyentar a los depredadores. “La orina y el pelo mojado de los perros resultan en un olor fuerte, haciendo que el perro no tenga la necesidad de matar a la nutria, sino la de espantar” afirmó el científico.

Ataque por depredadores acuáticos

El pez traíra (tararira) es uno de los principales depredadores reportados en las pisciculturas. El científico de APTA cuenta que un productor que participó del estudio cubrió el 70% de su estanque con tela antipajaros para la realización de la fase de alevinaje de tilapia del Nilo. Después de los primeros 30 días, estaba sorprendido por el gran número de traíras. “El productor decidió pasar la red para contalibilizar los peces y para su sorpresa, de los diez mil alevinos de tilapia del Nilo, encontró sólo 2000 alevinos con un peso promedio de 20 a 30 gramos y retiro 16 kg de traíra, con un peso promedio de 20 g” contó Leonardo.

El científico sugiere que después de cada ciclo de producción, el productor retire por completo el agua de su vivero, evitando pozos de agua que pueden contener huevos de traíras u otras especies. El productor debe hacer toda la limpieza necesaria y después de siete días, realizar un encalado. Después de un día con el 30% de estanque lleno de agua, debe ser realizado una incorporación de suelo, removiendo el fondo del estanque con un rastrillo. “Antes de llenar el estanque, el productor debe poner en la entrada del agua una tela de nylon par evitar la entrada de peces indeseables” aconsejó el científico de APTA.

Fuente: Gobierno del Estado de Sao Paulo.
Traducción Aquahoy