Por AUNAP
Colombia.- Como una alternativa productiva, rentable y amigable con el medio ambiente que requiere del acompañamiento y asesoría técnica de un experto, se define la tendencia a la que hoy en día más piscicultores le apuntan: Acuicultura en  tanques en geomembrana.

Con este tipo de material, derivado del petróleo y altamente impermeable, están construyéndose estanques circulares que van desde los 3 hasta los 30 metros y que son utilizados para intensificar la producción del cultivo de peces, principalmente de tilapia.

“La geomembrana, como parte de la infraestructura del cultivo, se utiliza para intensificar la producción en los sistemas de recirculación, acuaponía y el biofloc”, aseguró Hermes Mojica, profesional especializado de la AUNAP.

La ventaja de esta alternativa, es que mientras en los sistemas tradicionales se siembran entre 1 y 5 peces por metro cuadrado,  si se cosechan de una libra, se obtendrían de 2 a 3 kilos por metro cúbico; mientras que en tanques de geomembrana, con un diseño técnico adecuado y unos equipos de óptima calidad pueden lograrse hasta 100 kilos por metro cubico.

Los expertos consideran que, por tratarse de sistemas intensivos, en un área inferior a  media hectárea (5.000 metros cuadrados) pueden producirse entre 4 a 5 toneladas mensuales.

Adicionalmente, se necesita poco espacio, no hay necesidad de hacer excavaciones en tierra, pueden caber perfectamente 10 estanques circulares en menos de 1.000 metros cuadrados.

Lo anterior, sin contar con el ahorro de agua, pues como es un sistema cerrado, solo se necesita hacer el recambio de la que se pierde, que en promedio es de uno por ciento diario y no causa vertimientos al medio ambiente.

Sin embargo, quienes deseen sumarse al proyecto deben tener en cuenta que el consumo de energía eléctrica se incrementa, pues los equipos (aireación y/o bombeo) deben funcionar las 24 horas sin interrupción, lo cual hace importante la selección de aparatos adecuados y de bajo consumo de energía.

Por esto, el proyecto debe contar con una planta eléctrica, de aireación y bombeo auxiliares, pues si dejará de funcionar el suministro de energía, en menos de 15 minutos, los animales podrían morir.

“Solo los costos de producción indican que por cada unidad de potencia de un equipo (HP), se consumen 0,75 kilovatios hora de energía; esto debe multiplicarse por 24 horas y por seis meses al año.

“Estos deben tenerse en cuenta antes de formular el proyecto”, señala Mojica.

Por su parte, Pedro Julián Contreras, profesional especializado de la AUNAP, aseguró que la inversión inicial es alta. “Para la unidad mínima de producción de 3,7 toneladas mensuales, se requiere una inversión de $180 millones y un capital de trabajo que bordea los $35 y $40 millones”.

También se requiere una mano de obra calificada, se trata de un personal especializado que debe estar monitoreando las 24 horas los parámetros físico-químicos, el pH del agua, la alcalinidad, entre otros aspectos.

Desde la Aunap se están poniéndo en marcha cinco proyectos piloto bajo este modelo para evaluar y analizar cuáles serán las condiciones técnicas, financieras y de sostenibilidad.  Tres de estos proyectos se ejecutarán en el Huila, uno en Tolima y otro en el Meta. Cada uno demanda inversiones por $240 millones.

“Cada proyecto se desarrollará en un área de 1.500 metros cuadrados, operarán seis tanques de doce metros de diámetro con capacidad cada uno para unos 9000 animales y con un sistema de aireación muy completo”, aseguró Felipe Zamudio, profesional especializado de la AUNAP.

Cada proyecto será administrado por 10 familias y la idea es que una vez entre en funcionamiento se generen en promedio siete SMLV mensuales.

Colombia lleva aproximadamente tres años aprendiendo de la nueva técnica, haciendo ajustes y conociendo nuevas tecnologías. Los proyectos más adelantados se encuentran en Tolima que ya suman unos doce, aunque en Risaralda, Caldas y Meta, también hay experiencias significativas.