Manchester, Reino Unido.- Una nueva investigación ha revelado como el corazón es uno de los principales factores que determinar si un pez vive o muere en las “zonas muertas” de los océanos.

La Dra. Holly Shiels, un becario senior en fisiología animal en The University of Manchester, dijo que los hallazgos pueden explicar porque algunos peces son capaces de sobrevivir a las difíciles condiciones ambientales, mejor que otros.

La investigación, publicada en la revista Biology Letters, puede ayudar en la batalla para entender porque las poblaciones de peces disminuyen en ambientes marinos contaminados con bajos niveles de oxígeno (hipoxia).

La hipoxia, dice Shiels, es un creciente problema en los ambientes costeros, y es probable que tenga impactos duraderos sobre el ecosistema acuático y los peces que viven en ellos.

Existen más de 400 denominadas “zonas muertas” en todo el mundo, áreas donde la vida acuática esta limitado o completamente ausente, debido a que no hay el suficiente oxígeno.

Mediante el estudio de la lubina europea, los científicos de Manchester, en colaboración con científicos del Ifremer (Francia), han identificado una relación entre la hipoxia-supervivencia y el corazón de los peces.

Ellos piensan que esta relación es importante para entender como los peces toleran ambientes difíciles.

En primer lugar, el equipo reveló que la tolerancia a la hipoxia es un rasgo estable, durante repetidos desafíos hipóxicos durante 18 meses de estudio, ciertos peces en una población fueron consistentemente más tolerantes a la hipoxia, comparados con otros.

Luego los científicos demostraron que los peces tolerantes a la hipoxia tuvieron corazones tolerantes a la hipoxia. Esto permitió al equipo de Shiels sugerir que el corazón y el sistema cardiovascular es un factor crucial de sobrevivencia.

Referencia (abierto):
Joyce, W., K. Ozolina, F. Mauduit, H. Ollivier, G. Claireaux and H. Shiels. 2016. Individual variation in whole-animal hypoxia tolerance is associated with cardiac hypoxia tolerance in a marine teleost. Biology Letters. Vol 12 (1). DOI: 10.1098/rsbl.2015.0708
http://rsbl.royalsocietypublishing.org/content/12/1/20150708