Brasil.- Con la ayuda de técnicas moleculares, como el secuenciamiento de genes y el código de barras de ADN, los científicos de la Universidad de Sao Paulo (USP) concluyó el estudio más completo sobre la biodiversidad de las macroalgas rojas en el Estado de Sao Paulo.

La investigación está siendo conducida en el ámbito de un Proyecto Temático coordinado por Mariana Cabral de Oliveira, del Instituto de Biociências de USP. Parte de los resultados fueron presentados durante el FAPESP Week London, que se realizó el 27 de setiembre en la capital del Reino Unido.

De acuerdo con Oliveira, antes del inicio de la investigación se había descrito cerca de 190 especies de macroalgas rojas en el Estado de Sao Paulo. Cuando el estudio este concluido, el número final podría llegar a cerca de 240.

“Hay más de una docena de nuevas especies que nunca habían sido descritas. Hay una serie de nuevos reportes, o sea, especies descritas en otras regiones que no habían sido citados para la costa de Sao Paulo. En este momento, estamos haciendo la síntesis de los resultados” dijo Oliveira.

Interés comercial y ambiental

“Las algas mulicelulares, o macroalgas, son divididas en tres grupos: rojas, pardas y verdes. Elegimos estudiar las rojas por ser un grupo más diverso en la costa brasileña o de mayor importancia económica” contó Oliveira.

Además de servir como alimento, principalmente en la culinaria oriental, gran parte de las macroalgas rojas producen geles (agar y carragenanos) usados en la industria alimenticia, cosmética y farmacéutica, como en el sector de la biotecnología. Existen otros derivados de interés comercial, como colorantes y moléculas usadas por el sector agrícola para inducir el crecimiento de las plantas.

“Las algas, en general, también tienen una gran importancia para el ecosistema, pues, además de ser la base de la cadena alimentaria marina, producen cerca de la mitad del oxígeno del planeta” afirmó la científica.

La recolección

Para hacer el estudio, los científicos realizaron colectas manuales en las regiones costeras e islas del Estado de Sao Paulo, con la colaboración de la investigadora Mutue Fujii, del Instituto Botânico. Los espécimenes de agua dulce de los ríos paulistas fueron colectadas en otro estudio coordinado por el profesor Orlando Necchi Junior, de la Universidade Estadual Paulista (Unesp) de São José do Rio Preto.

“Las macroalgas marinas rojas están limitadas a la región costera, debido a que crecen adheridos al sustrato rocoso que, en el Estado de Sao Paulo, se extiende por cerca de 20 metros de profundidad” contó Oliveira.

A todos los organismos colectados se les extrajo el ADN para el análisis y después fueron depositados en herbarios del Departamento de Botánica de IB/USP, del Instituto Botânico y del Instituto de Biociências, Letras e Ciências Exatas de la Unesp de São José do Rio Preto; donde están disponibles para otros grupos que tengan interés en estudiarlos. Los marcados genéticos secuenciados durante el trabajo de identificación de las especies vienen siendo organizados en un banco de datos de acceso público en: http://www.boldsystems.org

“Estamos percibiendo que las técnicas tradicionales de taxonomía, que se basan en la morfología de las especies, no son suficientes para hacer la clasificación correcta en algunas situaciones. Hay casos en que encontramos dos organismos con morfología variadas y, al analizar de forma más profunda, vemos que pertenecen a una misma especie con mayor plasticidad fenotípica” contó Oliveira.

Para hacer los análisis, los científicos recurrieron tanto al secuenciamiento de genes completos, por las técnicas tradicionales, como el código de barra de ADN, método que permite analizar una pequeña muestra del gene y, por eso, es más rápido, barato y permite trabajar con un número mayor de muestras.

“Primero, usamos el código de barras de ADN para definir cuales son los grupos taxonómicos e, en seguida, seleccionamos algunos individuos para elaborar los marcadores moleculares, ósea, secuenciar un gen completo” contó la científica.

De acuerdo con Oliveira, Sao Paulo es el Estado brasileño más estudiado en términos de biodiversidad de algas, que viene siendo realizado desde los años 50.

Puede acceder a los informes científicos del proyecto aquí.