EEUU.- Un simple vaso lleno de agua del tanque de mar abierto de 1.2 millones de galones del Monterey Bay Aquarium, uno de los 10 acuarios más grandes del mundo, es todo lo que necesitan los científicos para identificar el atún del Pacífico, el dorado y la mayor parte de los otros 13 000 peces que nadan ahí.

Los científicos por primera vez emplearon el ADN de las muestras del agua para discernir cuales son las especies más abundantes en el tanque.

Ser capaces de determinar la abundancia relativa de las especies de peces en un cuerpo de agua es el próximo paso en el uso potencial de las técnicas modernas de identificación por ADN para censar los peces en mar abierto, según Ryan Kelly, profesor adjunto de asuntos marinos y ambientales en la University of Washington, y líder del informe de investigación publicado en la revista Plos One.

Actualmente, la mayoría de los científicos buscan nuevas formas para determinar las especies presentes y en que proporciones en los ambientes marinos.

“Puede ser desagradable pensar para pensar cuando vamos a nadar en el océano, pero el agua es una sopa de células eliminadas por los que viven allí” informó Kelly. Los peces arrojan células de su piel, tejidos dañados y como desechos del cuerpo.

“Cada una de esas células tiene el ADN y si tienes las herramientas correctas se puede decir de que animal proviene la célula. Ahora estamos trabajando para encontrar la abundancia relativa de cada especie presente” indicó el científico.

Kelly y sus coaturoes, Jesse Port, Kevan Yamahara y Larry Crowder del Center for Ocean Solution de la Stanford University, contaron con el financiamiento de la David and Lucile Packard Foundation. Los científicos querían ver como ellos podrían detectar el ADN usando un único conjunto de “primers”, pruebas moleculares diseñadas por otro grupo solo un año antes de este estudio, que en proporciones de ADN que indican un animal tiene columna vertebral y es vertebrado.

Se sugirió el tanque con agua de mar en la Monterey Bay Aquarium debido a que los habitantes se conocen y podrían ser comparados, para que la nueva técnica revele lo presente, dando a los autores una forma de juzgar la precisión de la técnica. Los científicos analizaron dos vasos de agua en el curso de su proyecto y Ryan informó que los datos del ADN de lo que hay en el tanque probablemente podría haber sido revelado por una muestra aún más pequeña.

El enfoque ha demostrado su eficacia tanto por la identificación de ochos peces óseos en el tanque y la determinación de que el atún y las sardinas tienen las mayores biomasa en el tanque, lo cual los administradores del tanque pueden documentar. La técnica también permitió identificar la ADN de menhaden del océano Atlántico, pescado que viene siendo procesado, transportado y agregado al tanque como alimento.

Los primers fueron incapaces de detectar el ADN de dos grupos de vertebrados en el tanque: las tortugas y los peces con cartílago, tales como rayas y tiburones. Kelly indicó que esta clase de sesgos en la detección son inevitables, resaltando la necesidad de centrarse en el diseño de primers generales adicionales.

Ser capaz de determinar lo que esta viviendo en un cuerpo de agua en el océano el ADN en el medio ambiente podría ser menos costoso y consume menos tiempo que los métodos de censo tradicional. El proceso podría ayudar a los científicos encargados del monitoreo y la gestión de los hábitats acuáticos, podrían revelar la llegada de especies invasoras antes de que se conviertan en un problema mayor, o puedan proveer vías para conocer las cadenas alimentarias y otras funciones básicas del ecosistema, informó Kelly.

La mezcla de las aguas del océano por las mareas, corrientes y otras fuerzas es un obstáculo a la utilización de esta técnica en mar abierto. Pero un trabajo preliminar del grupo en la bahía Monterey reveló las diferencias de ADN entre las áreas cercanas a la costa de las zonas de pastos y praderas de algas. Pero aun se requieren de pruebas adicionales.

Referencia:
Kelly RP, Port JA, Yamahara KM, Crowder LB (2014) Using Environmental DNA to Census Marine Fishes in a Large Mesocosm. PLoS ONE 9(1): e86175. doi:10.1371/journal.pone.0086175