Brasil.- El mapeo de la secuencia de ADN de los tambacus, resultante del cruce entre el tambaqui (gamitana, cachama) con el pacu-caranha (paco), puede ayudar a mejorar las técnicas de piscicultura y a diferenciar a los híbridos, informaron los científicos del Instituto Nacional de Pesquisas da Amazónia (INPA).

El tambaqui (Colossoma macropomum) es una especie que se encuentra en la cuenca amazónica, puede llegar a alcanzar 90 centímetros de largo y pesar hasta 30 kilogramos. El tambaqui es muy apreciado por el sabor y textura de su carne. Sin embargo, debido a su sensibilidad a temperaturas inferiores de 25 oC, se optó por la crianza del híbrido llamado tambacu, resultado del cruce entre el tambaqui, que tiene un crecimiento rápido, y el pacu-caranha (Piaractus mesopotamicus), especie encontrada en las cuencas de los ríos Paraguay y Prata, que tiene una mayor resistencia a temperaturas más bajas.

A pesar de ser una especie muy cultivada por la piscicultura y tener un importante mercado en el Brasil, existen pocos estudios sobre la genética de este animal y de sus híbridos. A partir de esta información, la Dra. Leila Braga Ribeiro, del Laboratório de Genética Animal do Instituto de Pesquisas da Amazônia (Inpa/ MCTI), realizó un estudio sobre la citogenética, incluyendo la caracterización citogenética de las especies padres (reproductores) y de los híbridos, y el mapeo de la secuencias de ADN en el genoma de estos animales.

La tesis de Ribeiro, titulado “Diagnóstico citogenético molecular para o manejo do híbrido Tambacu (Colossoma macropomum x Piaractus masopotamicus)” fue presentado durante el V Workshop INCT Adapta.

La investigadora explicó como la secuencia de ADN repetitivos se distribuyen en esa especie de pez, como son transmitidos a los descendientes y como responden al estrés ambiental, que es el principal foco de los estudios del Instituto Nacional de Ciência e Tecnologia (Adapta).

De acuerdo con Ribeiro, el objetivo del mapeo de las secuencias de ADN repetitivos (ADN ribosomal, secuencias teloméricas y elementos transponibles) es importante, pues ayuda a verificar posibles rasgos cromosomicos para la diferenciación entre las especies y ayuda a comprender mejor la organización genómica de estos animales, principalmente de los elementos transponibles, que son secuencias responsables, en parte, de generar la variabilidad en los códigos genéticos.

La investigación

Durante su investigación, Ribeiro analizó 17 ejemplares. Los tambaquis eran originarios de la piscigranja Santo Antônio, en río Preto de Eva, los pacos y los híbridos prevenían del Centro de Educação Tecnológica em Aquacultura ubicado en Monte Aprazível, São Paulo. Durante el análisis celular se observó que tanto los padres y los híbridos presentan una gran similaridad cariotípica.

El tambaqui posee 54 cromosomas de los tipos meta y submetacentricos, así como el pacu y el tambacu. Ribeiro indicó que fue posible percibir las diferencias existentes en las células de los padres, con relación a los híbridos.

“En el tambaqui, tenemos tres pares portadores de sitios de ADNr 18S, en los pares 6, 10 y 12, en tanto en el pacu tenemos apenas dos pares, en el par 4 y el par 6. Esto es importante porque una vez que tengamos diferentes números de marcadores las personas, mapeando el híbrido, verán una forma de identificación, debido a que el híbrido presenta cinco cromosomas marcados, siendo un número intermedio” indicó la científica.

Mayor información:
Leila Braga Ribeiro
http://geneticaanimal.inpa.gov.br/index.php
http://plsql1.cnpq.br/buscaoperacional/detalheest.jsp?est=4180543463328128