Newcastle, Reino Unido.- Miles de muestra de un “banco de algas” necesitarán ser re-etiquetados debido a que una nueva herramienta de detección han revelado una mayor diversidad de lo que se conocía previamente dentro de la colección.

 

Analizando la proteína “fingerprint” de 32 algas, que habían sido previamente catalogados bajo el mismo grupo, expertos de Newcastle University y la Scottish Association for Marine Science (SAMS) dividieron a las algas en cuatro sub-grupos distintos y uno era aparentemente una nueva especie.

Ahora los científicos de la Culture Collection of Algae and Protozoa (CCAP) en Oban (Escocia), están preparándose para embarcarse en la gigantesca tarea de analizar y re-etiquetar las colección a la luz de la nueva investigación que fue publicada en la revista Scientific Reports.

El Dr. Gary Caldwell, profesor titular en Marine Science and Technology en Newcastle University, dijo: “Sólo estamos empezando a comprender el enorme potencial desconocido de las microalgas como una fuente de energía, una herramienta de limpieza y como alimento”.

“Y parte de la razón para esto es que aún sabemos relativamente poco sobre ellas (algas). La apropiada identificación y categorización de las diferentes cepas es un paso clave hacia el descubrimiento de ese potencial y es la razón por la cual la investigación es importante”.

La explotación de los organismos marinos y acuáticos para aplicaciones biotecnológicas, la denominada “biotecnología azul”, ha incrementado la frontera de la agenda de investigación global durante la última década.

Las algas y cianobacterias han mostrado tener un alto potencial, su habilidad de convertir luz solar en biomasa, la capacidad de crecer en ambientes salinos o hipersalinos y su habilidad para metabolizar los desechos industriales y domésticos (incluido el CO2 y las aguas servidas) las vuelven atractivas para la industria.

El profesor John Day de SAMS dijo que la nueva herramienta de detección tiene un “enorme potencial” y podría conducir a los científicos a descubrir nuevos químicos y toxinas valiosas que aun no han sido detectados. “Nuestro conocimiento de la biodiversidad en el CCAP y las relaciones de cada organismo a otro es muy fluida, así que constantemente estamos aprendiendo de estas cepas”.

Referencia:
Kaveh Emami, Ethan Hack, Andrew Nelson, Chelsea M. Brain, Fern M. Lyne, Ehsan Mesbahi, John G. Day & Gary S. Caldwell. 2015. Proteomic-based biotyping reveals hidden diversity within a microalgae culture collection: An example using Dunaliella. Scientific Reports 5, Article number: 10036 doi:10.1038/srep10036
http://www.nature.com/srep/2015/150512/srep10036/full/srep10036.html