California, EEUU.- Un equipo internacional de científicos han secuenciado el genoma de un pulpo, por lo que los científicos están más cerca de descubrir los genes implicados en la inusual biología de la criatura, incluyendo su capacidad para cambiar el color y textura de su piel, y un cerebro distribuido que permite que los ocho brazos se muevan de forma independiente.

El equipo que ha secuenciado y anotado el genoma del pulpo de dos manchas de California (Octopus bimaculoides) fue liderado por los científicos de la University of California, Berkeley, el Okinawa Institute of Science and Technology Graduate University (OIST) y la University of Chicago. Los científicos publicaron sus hallazgos en la edición del 13 de agosto de la revista Nature.

Los científicos descubrieron diferencias notables entre los genomas de los pulpos y otros invertebrados, incluyendo los reordenamientos de los genes y una expansión dramática de la familia de genes implicados en el desarrollo neuronal, que se pensaba que era exclusiva de los vertebrados.

“El sistema nervioso del pulpo está organizado de una manera totalmente diferentes a la nuestra: el cerebro central rodea el esófago, el cual es típica de los invertebrados, pero también tiene un grupo de neuronas en los brazos que pueden trabajar relativamente de forma autónoma, además de los grandes lóbulos ópticos involucrados en la visión” dijo Daniel Rokhsar, quien co-dirigió el proyecto junto con Clifton Ragsdale de la University of Chicago. “La secuenciación fue una oportunidad para mirar el genoma y ver que podemos aprender sobre el cerebro único y la morfología del pulpo”.

El invertebrado más inteligente

Con grandes y altamente desarrollados cerebros, los cefalópodos son los invertebrados más inteligentes en la Tierra y han demostrado elaboradas soluciones a problemas y comportamientos de aprendizaje, resaltó Rokhsar.

“Hemos encontrados varios tipos de genes que se expanden dramáticamente en los pulpos en relación a otros vertebrados, y pensamos que ellos juegan un rol crítico lo que permite alcanzar un nuevo nivel de complejidad neuronal a alcanzar en los invertebrados” manifestó el científico.

Referencia (abierto):
Caroline B. Albertin, Oleg Simakov, Therese Mitros, Z. Yan Wang, Judit R. Pungor, Eric Edsinger-Gonzales, Sydney Brenner, Clifton W. Ragsdale & Daniel S. Rokhsar. 2015. The octopus genome and the evolution of cephalopod
neural and morphological novelties. Nature 524, 220–224 doi:10.1038/nature14668
http://www.nature.com/nature/journal/v524/n7564/full/nature14668.html