Palmira, Colombia.- Con los resultados de los estudios adelantados por Manuel Alejandro Noriega Hoyos, estudiante de la maestría en Ciencias Agrarias, y Jorge Eliécer Tabares Pérez, doctorando en Ciencias Agrarias, se hará más eficaz la producción de tilapia roja y se les generarán mejores ingresos a los tilapicultores.

Los investigadores señalan que el proyecto parte de la necesidad de dar un manejo distinto al utilizado por la mayoría de los productores de tilapia, quienes realizan cruces sin el adecuado conocimiento sobre la diversidad genética de sus poblaciones, lo que produce disparidad en el producto final y resulta no ser atractivo ni rentable para el mercado.

El primer estudio dentro de este gran proyecto se desarrolla en la Hacienda 2M, en el Valle del Cauca, se titula “Caracterización de seis poblaciones de tilapia roja (Oreochomis spp) mediante técnica molecular RAMS” y estuvo a cargo de Manuel Alejandro Noriega Hoyos, quien se apoyó en la técnica molecular RAMS (Random Amplified Microsatellites), una herramienta genética que sirve para determinar la diversidad y las relaciones genéticas de algunas especies.

“Para caracterizar las poblaciones de tilapia se usaron dos técnicas no convencionales en estudios poblacionales de los peces, una de ellas es la morfometría geométrica, que se utiliza en las ciencias forenses y en la paleontología”, explica Noriega, quien agrega que se trata de una iniciativa innovadora porque con ella no se hacen estudios genéticos normalmente, menos en peces, pero por otro lado aporta decisiones para hacer cruces.

Dicha técnica es de bajo costo, no requiere trabajo en laboratorio sino un computador, una cámara fotográfica y un software de análisis. La combinación de estas herramientas hace que la técnica sirva como método predictivo para analizar poblacionales a través del estudio de la forma de los peces. Este procedimiento se hace mediante la toma de fotografías a las tilapias.

La otra técnica empleada fue el método aleatorio por microsatélites (RAMS), el cual se realizó a través de muestras de aletas que previamente se obtuvieron siguiendo un protocolo que garantizara el bienestar animal usando un anestésico; luego, con las muestras se hizo un aislamiento de ADN en los peces.

Al respecto, el profesor Jaime Eduardo Muñoz, decano de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Sede Palmira y director de investigación de ambos trabajos, junto con la profesora Lucena Gambia Vásquez, menciona: “Una vez más, pero esta vez con base en el mejoramiento genético de las tilapias, la U.N. fortalece su relación con el sector productivo del país y de la región”.

Proceso de cruzamiento

Con base en esa primera investigación, surgió la segunda parte del proyecto a cargo de Jorge Eliécer Tabares Pérez, titulada “Desarrollo de híbridos promisorios de tilapia roja (Oreochomis spp)”, con su tesis doctoral, el joven investigador quiso indagar en relación con la reproducción de estos peces a través de cruces mejorados.

Ambos proyectos facilitaron la generación de las seis poblaciones de tilapia roja, con menor variabilidad y mayor diferenciación entre ellas después de tres generaciones en endogamia (proceso de apareamiento entre las mismas líneas), con el fin de homogenizar los caracteres (hacer uniformes las características) en cuanto a color rojo intenso, ausencia e manchas, y también con la intención de estandarizar la forma del cuerpo (volverla ovalada).

La manera de obtener esos cruces fue, primero, a través de la introducción de los peces en hapas o sacos en mallas sarán (tela negra) al 65 %, de tres por tres metros (m) de largo y ancho, y a 1 m de profundidad; en total fueron 240 hapas las que cumplieron la función de separar los individuos para hacer cruces controlados con el fin de depurar las características propias de cada línea.

Cuando se van a someter las tilapias a reproducción, el apareamiento tarda alrededor de 22 días, las crías o larvas se separan por población en las hapas enumeradas, y se empieza el proceso de crecimiento al suministrar alimento suplementario comercial que consta de proteína molida al 38 %.

El proyecto comenzó con 2.000 crías por cada hapa, a los 60 días se hizo una selección de las 300 mejores, a los tres meses se realizó un segundo filtro de los 50 peces más aptos para reproducción, de los cuales se seleccionaron seis machos y 18 hembras por población, este proceso se repitió en las tres generaciones.

La fase final del trabajo tiene por objetivo realizar apareamientos ahora sí entre las poblaciones, para identificar cuál de los cruces y qué reproductores son los que generan los alevinos que se acercan más a las necesidades del mercado local y nacional.

Por último, del trabajo de caracterización se identificó que las líneas presentan diversidad genética importante entre y dentro de sus poblaciones; adicionalmente, en cuanto a la morfología, también existe diferencia en colores y formas, se obtuvieron tonalidades desde pálidas hasta rojas, lo que implica diversidad y potencial como fuente de recursos genéticos para mejoramiento.

Fuente: Agencia de Noticias UN