ROMA, Italia.- Océanos y costas saludables podrían generar dividendos en una economía verde, según un informe publicado por United Nations Environment Programme (UNEP), United Nations Development Programme (UNDP), the Food and Agriculture Organization of the United Nations (FAO), International Maritime Organization (IMO), United Nations Department of Economic and Social Affairs (UN-DESA), International Union for Conservation of Nature (IUCN), WorldFish Center y GRID-Arendal.

El informe “Green Economy in a Blue World” argumenta que la salud ecológica y la productividad económica de los ecosistemas marinos y costeros, que actualmente están en declive en todo el mundo, se pueden incrementar mediante un cambio hacia un enfoque económico más sostenible que aprovecha su potencial natural, desde la generación de energía renovable y la promoción del turismo ecológico a la pesca y transporte sustentable.

El informe resalta como la gestión sostenible de los fertilizantes podría ayudar a reducir el costo de la contaminación marina causada por el nitrógeno y otros nutrientes usados en la agricultura, que se estima en US$ 100 billones por año solo en la Unión Europea.

Por otro lado, el informe presenta un caso para estimular a los países ha desbloquear el vasto potencial de la economía de base marina en un cambio de paradigma que podría reducir significativamente la degradación de nuestros océanos, mientras que se alivia la promesa y mejoran el sustento.

Con hasta el 40% de la población mundial viviendo dentro de los 100 kilómetros de la costa, los ecosistemas marinos del mundo proveen alimento, vivienda y medios de sustento para millones de personas. Sin embargo, los impactos humanos están haciendo mayores estragos en la salud y productividad de los océanos del mundo.

“Los océanos son un pilar fundamental para el desarrollo de muchos países y para luchar contra la pobreza, pero la amplia gama de servicios de los ecosistemas, incluyendo la seguridad alimentaria y la regulación del clima, proveídos por los ambientes marinos y costeros se encuentran bajo una presión sin precedentes” dijo Sub-Secretario General y Director Ejecutivo de PNUMA, Achim Steiner. “La intensificación de las inversiones verdes en los recursos marinos y costeros, y la mejora de la cooperación internacional en la gestión de estos ecosistemas transfronterizos son esenciales si se realiza una transición a baja emisiones de carbono y uso eficiente de recursos”.

Pesca y acuicultura

Aproximadamente el 30% de las poblaciones de peces del mundo están sobreexplotadas, agotadas o recuperándose y el 50% están plenamente explotadas. De acuerdo con las estimaciones de FAO y el Banco Mundial, la economía mundial puede ganar hasta US$50 billones por año mediante la restauración de las poblaciones de peces y la reducción de la capacidad de pesca a un nivel óptimo.

Por su parte, la acuicultura esta creando nuevos empleos, contribuyendo a la balanza comercial y ayudando a satisfacer la creciente demanda mundial de pescado, pero cuando la actividad esta mal planificada, se puede incrementar la presión sobre los ecosistemas marinos y costeros que ya sufren.