Países Bajos.- Las nanopartículas de plástico en el agua de mar pueden tener un efecto adverso sobre los organismos marinos. Las partículas miden cerca de treinta millones avas partes de un milímetro. Los mejillones que fueron expuestos a estas partículas comen menos, y por lo tanto crecen menos, según una investigación realizada por los científicos y estudiantes en el IMARES de la Wageningen University. Ellos publicaron su investigación en el último número de la revista científica Environmental Toxicology and Chemistry.

La presencia de una “sopa de plástico” en el océano se ha constituido en un gran problema. Las partículas pequeñas de plástico entran al mar cuando los restos de plástico se descomponen. Estas partículas probablemente también sean liberados de los cosméticos y lavado de ropa, subsecuentemente entran al sistema de aguas servidas y las aguas superficiales, y eventualmente llegan al mar.

La UE y el gobierno holandés reconocen el problema y la necesidad de monitorear la existencia de plásticos en los mares con la finalidad de aprender de aprender sobre las actuales y futuras concentraciones  de las micro- y nanoparticulas de plástico en ambientes marinos. Muy poco se conoce sobre los efectos que tienen las nanoparticulas de plástico en la vida marina. Los efectos ahora descubiertos no han probado que el plástico en el Mar del Norte es un problema grande, pero sugieren que investigaciones adicionales son extremadamente importantes, remarcaron los investigadores.

El Prof. Bart Koelman de Wageningen University e IMARES, expuso mejillones a varias concentraciones de nanoplástico con la finalidad de descubrir la concentración a la cual se notan los efectos. El equipo también varió la cantidad de microalgas que son la fuente normal de alimentación de los mejillones.

Los investigadores describieron en su publicación que el grado de unión de la pequeña masa de partículas también es extremadamente importante para la compresión de la asimilación de las partículas y los efectos resultantes en los organismos marinos. “Esto significa que los efectos no son fáciles de predecir debido a la disponibilidad biológica de las partículas pueden diferir enormemente de un organismo a otro, y debido a que la variación en la calidad del agua también juega un rol importante” destacó Koelmans.

Contacto:
A.A. Koelmans
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Referencia:
A. Wegner, E. Besseling, E.M. Foekema, P. Kamermans, A.A. Koelmans. Effects of nanopolystyrene on the feeding behavior of the blue mussel (Mytilus edulis L.). Environmental Toxicology and Chemistry, 2012; DOI: 10.1002/etc.1984