EEUU.- El dióxido de carbono liberado de la descomposición de las proliferaciones algales, junto con el incremento constante en las emisiones de carbono atmosférico, conduce a incrementos de los niveles de acidificación del océano, y genera estrés adicional sobre los recursos marinos y las economías costeras que dependen de ellos, según un nuevo estudio publicado ayer.

La acidificación del océano se produce cuando el océano absorbe el dióxido de carbono de la atmósfera o de la descomposición de la materia orgánica, lo que genera un reacción química para que sea más ácida. Especies tan diversas como las vieiras y corales son vulnerables a la acidificación del océano, el cual afecta el crecimiento de sus conchas y esqueletos.

La investigación realizada por William G. Sunda de NOAA y Wei-jun Cai de la University of Georgia apunta al proceso de eutrofización como una fuente grande, que frecuentemente supera las fuentes de CO2 en las aguas costeras. Cuando se combinan con el aumento de CO2 en la atmósfera, la liberación de CO2 de la descomposición de la materia orgánica acelera la acidificación de las aguas marinas costeras.

Los efectos de la acidificación del océano sobre la industria de los alimentos de origen acuático de EEUU se ve en la pesquería de las ostras en el Noroeste del Pacífico. Según NOAA, la acidificación del océano esta afectado el crecimiento de las conchas y la reproducción de las ostras, poniendo a esta industria en riesgo. De acuerdo con un estudio anterior de NOAA la acidificación podría poner más de 3000 empleos en riesgo en la región.

Sunda y Cai usaron un nuevo modelo químico para predecir el incremento de la acidez en las aguas costeras en un rango de salinidades, temperaturas y concentraciones de CO2 atmosférico. Ellos encontraron que los efectos interactivos combinados sobre la acidez de incremento de CO2 en la atmósfera y el CO2 liberado de las descomposición de la materia orgánica fueron bastante complejos, y variaron con la temperatura, salinidad del agua y con el CO2 atmosférico.

“Estas interacciones tienen importantes implicaciones biológicas en un mundo que se calienta con el incremento del CO2 atmosférico” dijo Sunda. “Los efectos combinados de los dos procesos de acidificación, sumado con el aumento de la carga de los nutrientes de las aguas costeras, están reduciendo el tiempo disponible para evitar o minimizar los impactos perjudiciales a los servicios críticos de los ecosistemas como la pesca y turismo”.

Sunda y Cai encontraron que, dadas las actuales y proyectadas concentraciones de CO2 liberadas de la descomposición de la materia orgánica, la acidez del agua de mar podría duplicarse en aguas con alta salinidad y temperatura, y podría incrementarse al menos 12 veces de los actuales niveles del agua con baja salinidad y menor temperatura.

Estos modelos de predicciones fueron verificados con los datos de las medidas de la acidez del norte del Golfo de México y el Mar Báltico, dos sistemas costeros eutróficos con grandes diferencias de temperatura y salinidad, que experimentan grandes florecimientos de algas. Los incrementos observados y modelados en la acidez de la eutrofización y la descomposición de las algas se encuentran dentro del rango que pueden dañar los organismos marinos.

El estudio puede ser encontrado en la edición de setiembre de la revista científica Environmental Science Technology de la American Chemical Society.