EEUU.- Científicos en la Graduate School of Oceanography de la University of Rhode Island ha realizado la primera observación de un comportamiento de para evitar a un predador por parte de una especie de fitoplancton. Susanne Menden-Deuer, profesora asociada de oceanografía, y la estudiante de doctorado Elizabeth Harvey realizaron una observación inesperada mientras estudiaban las interacciones entre el fito y zooplancton.

“Habíamos observado que el fitoplancton puede controlar sus movimientos en el agua y moverse hacia la luz y nutrientes” dijo Menden-Deuer. “No que no conocíamos es que ellos responden a los predadores alejándose de ellos. No conocemos de otras plantas que hagan esto”.

Mientras evaluaban las interacciones predador-preza, los investigadores notaron que la microalga Heterosigma akashiwo nadaba diferente en la presencia de predadores, y los grupos de las microalgas cambiaron su distribución alejándose de los predadores.

En una serie de experimentos de laboratorio, Menden-Deuer y Harvey encontraron que el fitoplancton no sólo huye de la presencia del zooplancton predador, ellos también huyen cuando el agua ha contenido previamente a los predadores. Ellos encontraron también un efecto mínimo cuando el fitoplancton es expuesto a predadores que no se alimentan de fitoplancton.

“El fitoplancton puede sentir la presencia del predador. Ellos huyen aun del olor del predador, pero se muestran más agitados cuando sienten a un predador alimentándose” dijo Menden-Deuer.

Cuando los científicos proveyeron al fitoplancton con un refugio para evitar el predador, un área de agua con baja salinidad que los predadores no pueden tolerar, el fitoplancton se mueve hacia el refugio.

Las preguntas que surgen de estas observaciones, de acuerdo a Menden-Deuer, es como estas interacciones afectan la supervivencia de las especies prezas.

Midiendo la supervivencia en experimentos similares, los investigadores encontraron que la huida ayuda a las microalgas a sobrevivir. Dada una oportunidad, los predadores podrían comer todo el fitoplancton en un sólo día si las microalgas no tienen un lugar seguro al cual escapar, pero ellas se duplican cada 48 horas si tienen un refugio disponible para huir de los predadores. La huida hace la diferencia entre la vida y la muerte para esta especie, dijo Menden-Deuer.

Contacto:
Susanne Menden-Deuer
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Referencia:
Harvey EL, Menden-Deuer S (2012) Predator-Induced Fleeing Behaviors in Phytoplankton: A New Mechanism for Harmful Algal Bloom Formation? PLoS ONE 7(9): e46438. doi:10.1371/journal.pone.0046438