El proyecto HERMIONE, Hotspot Ecosystem Research and Man's Impact on European Seas, financiado con fondos europeos, ha aportado información muy valiosa sobre la complejidad de los ecosistemas de las profundidades marinas. Ello a su vez ha dado lugar a una comunidad científica que ha tomado el relevo de esta iniciativa y se ha unido para indagar en el fascinante mundo de las aguas profundas y la enorme biodiversidad que albergan.

Los cerca de 90.000 km de costa de Europa recorren vastas extensiones del planeta y están bañados tanto por las aguas polares del Ártico como por los cálidos mares de la cuenca del Mediterráneo. Bajo las olas se esconden algunos de los ecosistemas más espectaculares del planeta, como arrecifes de coral de agua fría o fuentes hidrotermales, que acogen formas de vida tan diversas como hermosas y peculiares.

Aunque parezcan enclavados en lugares remotos, estos magníficos ecosistemas también acusan los efectos de la actividad humana y el cambio climático. El proyecto HERMIONE, que recibió financiación por valor de 8 millones de euros, investigó los ecosistemas marinos de Europa, entre los que se incluyen cañones submarinos, montañas submarinas, rezumaderos de aguas frías, taludes y cuencas profundas. Científicos especializados en diversos campos estudiaron las dinámicas naturales de los océanos, la distribución de los ecosistemas y sus interacciones, teniendo en cuenta la biodiversidad, las adaptaciones específicas y la capacidad biológica en un amplio abanico de hábitats de aguas profundas muy vulnerables. Este equipo estaba integrado por biólogos, ecólogos, microbiólogos, bioquímicos, sedimentólogos, expertos en oceanografía física, desarrolladores de modelos y socioeconomistas.

Uno de sus principales cometidos era dilucidar los efectos de los cambios naturales y antropogénicos en ecosistemas marinos europeos específicos y, por extensión, en los bienes y servicios que brindan. Los científicos de HERMIONE tuvieron ocasión de realizar numerosas expediciones en barco, sufragadas en su mayoría con fondos nacionales ajenos al proyecto. De un total de noventa y tres expediciones, sesenta y nueve duraron más de cinco días. La información recabada ya ha sido utilizada por ciento tres alumnos de doctorado y setenta y uno de postgrado, que se han beneficiado de las enseñanzas del proyecto en diversos ámbitos científicos y sociales.

Uno de los principales objetivos de HERMIONE era utilizar la información adquirida en el marco del proyecto para mejorar las políticas medioambientales comunitarias. Según afirman los socios del proyecto, para confeccionar y poner en marcha estrategias de gobernanza y planes de gestión eficaces se requiere un conocimiento exhaustivo de la extensión, las dinámicas naturales y las interrelaciones de los distintos ecosistemas oceánicos y los factores socioeconómicos.

Los resultados de esta iniciativa se han revelado como un elemento clave para fundamentar el diálogo en el seno de la Comisión Europea con respecto a asuntos como la reforma de la Política Pesquera Común, así como el debate suscitado en las Naciones Unidas en torno a una serie de cuestiones esenciales en materia oceanográfica y climatológica.

Mayor información del proyecto HERMIONE aquí.

Fuente: CORDIS