Francia.- La sobrepesca ha reducido considerablemente las poblaciones de las grandes especies de peces marinos: los stocks de peces grandes han disminuido dos tercios en un siglo. Es lo que revela un equipo de investigación internacional que ha examinado concienzudamente más de 200 modelos de ecosistemas oceánicos de todo el planeta para evaluar el progreso de la biomasa mundial de peces desde 1880 a 2007. Los científicos demuestran, de este modo, un fuerte descenso en los stocks de atunes, meros, tiburones y otros depredadores superiores, con consecuencias en cadena a escala global, tanto sobre las redes tróficas como sobre el equilibrio de los ecosistemas.

Se considera que el hombre es responsable de la extinción de numerosas especies. Su impacto se manifiesta tanto en la tierra como en el océano. De hecho, un estudio mundial revela que en 100 años los stocks de peces grandes se han reducido en dos tercios. Y este descenso se acelera: más de la mitad (54 %) de esta pérdida de biomasa se ha producido a lo largo de los últimos 40 años, es decir, desde el inicio de la pesca industrial en los años 70.

Estudio concienzudo del océano

El equipo internacional, formado por investigadores del IRD y por sus colaboradores canadienses, italianos y españoles, ha analizado 200 modelos que simulan los ecosistemas marinos de todo el mundo en un período que transcurre entre 1880 y 2007. Estos modelos se han realizado a partir de datos sobre el hábitat, la ecología y las condiciones de alimentación de más de 3.000 especies de peces. Los científicos han obtenido más de 68.000 estimaciones de la biomasa de peces en diferentes puntos del globo a lo largo de todo el periodo. Así, han recreado la evolución de los recursos haliéuticos en el espacio y el tiempo, y han revelado la fuerte disminución en las poblaciones de grandes depredadores durante el siglo pasado.

Preferimos los peces grandes

Los investigadores culpan a la sobrepesca. Atunes, meros, rayas, tiburones, peces espada... son los preferidos de los consumidores, lo que incita a los pescadores a extraer este tipo de especies marinas de gran tamaño. Tras investigar en primer lugar estas capturas de gran valor económico, se ha descubierto que los pescadores tienden a pescar estas especies hasta el agotamiento del stock. Numerosas especies en peligro de extinción en la actualidad.

Consecuencias en cadena

La pérdida de estos depredadores superiores acarrea consecuencias encadenadas sobre la red trófica. Altera el equilibrio de las poblaciones de sus presas (peces pequeños, medusas, etc.), que proliferan. Así, el estudio revela también que, a la inversa, se ha duplicado la población de anchoas y sardinas durante el siglo pasado. Este estudio muestra, de este modo, que la estructura trófica de los ecosistemas marinos ha cambiado a escala global durante el siglo XX, pasando de océanos poblados mayoritariamente por especies grandes a espacios dominados por peces pequeños.

Entonces, ¿no hay de qué preocuparse? La respuesta es controvertida: los peces pequeños tienen una esperanza de vida corta y son más vulnerables a las fluctuaciones medioambientales.

Información bibliográfica completa:
Christensen, V., Coll, M., Piroddi, C., Buszowski, J., Steenbeek, J., Pauly, D. Fish biomass in the world ocean: A century of decline. Marine Ecology Progress Series, 2014, 512, 155-166. fdi:010062928
http://www.documentation.ird.fr/hor/fdi:010062928

Fuente: Institut de Recherche pour le Développement (IRD)