Barcelona, España.- La concentración de CO2 en el océano está aumentando como consecuencia de la actividad humana, lo que está provocando cambios sin precedentes en la química marina. La acidez media de las aguas marinas se ha incrementado en casi un 30 % desde el inicio de la revolución industrial. Por ello, en los últimos años han proliferado de manera significativa las investigaciones dirigidas a conocer los efectos que la acidificación del océano puede producir en los ecosistemas marinos.

 

Un estudio dirigido por un equipo de investigadores de la Universidad de Barcelona ha mostrado que la disminución del pH marino de 8,1 a 7,9, observada en una surgencia de CO2 a cuarenta metros de profundidad, produce un cambio radical en hábitats de alta diversidad y complejidad estructural. Los bosques de Laminaria rodriguezii, el alga kelp que habita las profundidades marinas (suele encontrarse a más de 65 metros de profundidad), remplazan a otros hábitats dominantes, como los fondos de coral y maerl, caracterizados por la presencia de organismos calcificadores. Solo las algas calcificadas con microcristales de aragonito son capaces de sobrevivir en aguas acidificadas, pero con una ausencia casi total de organismos calcáreos con altas concentraciones de magnesio.

El estudio, publicado en la revista científica Proceedings of the Royal Society B, se desarrolló en las Islas Columbretes, en el mar Mediterráneo. Estas islas se encuentran a unos 56 kilómetros de la costa de Castellón, y forman un pequeño archipiélago volcánico con una isla principal, varios islotes y rocas, y un gran número de bancos de peces. En septiembre de 2011, se utilizó un vehículo operado a distancia (en inglés, remote operated vehicle, ROV) para analizar la presencia de surgencias de CO2 dentro y fuera de los límites de la Reserva Marina de las Islas Columbretes. En junio de 2012, se realizaron diversas inmersiones para caracterizar los parámetros del sistema de dióxido de carbono y la composición de la comunidad.[PPD_PAYTOREADMORE]

Las surgencias de CO2 ofrecen una oportunidad única para investigar la respuesta de los ecosistemas bentónicos a la acidificación. Sin embargo, los hábitats bentónicos analizados hasta ahora se encuentran en aguas poco profundas (menos de cinco metros de profundidad) y, por lo tanto, no constituyen una muestra representativa de la gran variedad de hábitats de la plataforma continental. «El estudio muestra que la acidificación moderada observada en una surgencia de CO2 produce una sustitución completa de los hábitats bentónicos de gran biodiversidad y complejidad estructural que crecen en profundidades en las que apenas han podido estudiarse todavía los efectos de la acidificación», explica Cristina Linares, investigadora Ramón y Cajal del Departamento de Ecología, primera autora del artículo y coordinadora de LIFE+INDEMARES, un proyecto financiado por la Fundación Biodiversidad.

Los bosques de algas kelp sustituyen a los hábitats dominantes

Hábitats de gran distribución en el Mediterráneo, como las colonias de coral y los fondos de maerl, caracterizados por el predominio de organismos calcáreos, son relegados por bosques de L. rodriguezii. «Esta especie de algas kelp consigue dominar profundidades mucho más someras cuando las aguas marinas no presentan condiciones normales. Por lo tanto, los posibles cambios en la distribución vertical de algunas especies bénticas son análogos a los cambios producidos por el calentamiento global en ecosistemas terrestres», subraya Enric Ballesteros, investigador en el Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CEAB-CSIC).

Para entender los efectos que produce la variabilidad del pH en la estructura y el funcionamiento de los hábitats de profundidades intermedias o mesofóticos, se necesitan estudios que analicen el área de surgencia a largo plazo. Sin embargo, «los resultados del estudio señalan que la acidificación moderada del océano puede producir cambios importantes en la distribución y predominio de ecosistemas bentónicos que desempeñan un papel fundamental a nivel regional, lo que podría tener importantes consecuencias ecológicas y socioeconómicas», explica Miquel Canals, catedrático de la Facultad de Geología que lidera el Grupo de Investigación en Geociencias Marinas de la Universidad de Barcelona.

Entre los autores del artículo figuran investigadores de la Universidad de Barcelona, del Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CEAB-CSIC), de la Universidad de Girona, del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra (CSIC-UGR), del Instituto Español de Oceanografía, del Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC), y de la Estación Zoológica Anton Dohrn (Italia).

Referencia del artículo (abierto):
C. Linares, M. Vidal, M. Canals, D. K. Kersting, D. Amblass, E. Aspillaga, E. Cebrián, A. Delgado-Huertas, D. Díaz, J. Garrabou, B. Hereu, L. Navarro, N. Teixidó, E. Ballesteros. «Persistent natural acidification drives major distribution shifts in marine benthic ecosystems». Proceedings of the Royal Society B, octubre de 2015. Doi: 10.1098/rspb.2015.0587
http://rspb.royalsocietypublishing.org/content/282/1818/20150587

Fuente: Universidad de Barcelona