Hawai, EEUU.- Una investigación de científicos de UH Mānoa School of Ocean and Earth Science and Technology (SOEST) sugiere que la ingestión del dinoflagelado Alexandrium fundyense en el Atlántico Norte cambia el balance energético y el potencial reproductivo de los copépodos, un microcrustáceos que es el alimento clave para los peces jóvenes.

 

Aunque el dinoflagelado es responsable de la intoxicación paralítica por mariscos, estudios previos sugieren que el copépodo es altamente tolerante al dinoflagelado. Sin embargo, con esta nueva investigación, los científicos encontraron que el dinoflagelado tóxico incrementa el nivel de estrés del copépodo Calanus finmarchicus, e impacta el balance de energía. De esta forma, los copépodos que se alimentan de los dinoflagelados tienen menos energía disponible para procesos vitales como el crecimiento, reproducción y la creación de lípidos esenciales.

En experimentos de laboratorio controlado, los científicos alimentaron a diferentes grupos de copépodos con dosis bajas o altas del dinoflagelado tóxico y midieron la respuesta fisiológica usando una nueva técnica molecular, conocida como RNA-Seq.

“En esencia, fuimos capaces de identificar las instrucciones que direccionan las respuesta del copépodo a este ambiente cambiante” dijeron los científicos. 

Ellos observaron respuestas fisiológicas en dietas de altas y bajas dosis. El balance de energía de los copépodos fue afectado, aun en los tratamientos de dosis bajas, y el efecto sobre la biosíntesis de los lípidos fue particularmente inesperado.

Referencia (abierto):

Vittoria Roncalli, Matthew C. Cieslak & Petra H. Lenz (2016). Transcriptomic responses of the calanoid copepodCalanus finmarchicus to the saxitoxin producing dinoflagellate Alexandrium fundyense. Nature Scientific Reports, DOI: 10.1038/srep25708.

http://www.nature.com/articles/srep25708