Davis, EEUU.- La evolución está trabajando duro para rescatar a algunos de los peces urbanos de un ambiente letal, alterado por los humanos, según un estudio liderado por la University of California.

Mientras que el cambio ambiental está superando la tasa de evolución de muchas otras especies, el killifish del Atlántico que vive en cuatro estuarios contaminados de la costa este se ha vuelto muy resiliente. Estos peces se han adaptado a niveles altos de contaminantes industriales tóxicos que normalmente los mataban.

El killifish es hasta 8000 veces más resistente a este nivel de contaminación que otros peces, concluyó el estudio. Aun cuando el pez no tiene valor comercial, es un importante alimento para otras especies y un indicador ambiental.

Diversidad genética acelera la evolución

¿Qué hace que el killifish del Atlántico sea tan especial? Los extremados altos niveles de variación genética, más alto que en cualquier otro vertebrado. La mayor diversidad genética acelera la evolución. Esta es la razón por la cual los insectos pueden adaptarse rápidamente y generar resistencia a los pesticidas, y el por qué los patógenos pueden generar resistencia a los medicamentos.

No todas las especies son afortunadas

“Algunas personas ven esto como algo positivo” dijo el autor líder de la investigación Andrew Whitehad, profesor asociado en el UC Davis. “Desafortunadamente, a la mayoría de especies las tenemos que cuidar por qué probablemente no se adapten a estos cambios rápidamente, debido a que ellos no tienen altos niveles de variación genética”.

Referencia:
Noah M. Reid, Dina A. Proestou, Bryan W. Clark, Wesley C. Warren, John K. Colbourne, Joseph R. Shaw, Sibel I. Karchner, Mark E. Hahn, Diane Nacci, Marjorie F. Oleksiak, Douglas L. Crawford, Andrew Whitehead. 2016. The genomic landscape of rapid repeated evolutionary adaptation to toxic pollution in wild fish. Science  09 Dec 2016: Vol. 354, Issue 6317, pp. 1305-1308. DOI: 10.1126/science.aah4993
http://science.sciencemag.org/content/354/6317/1305