Creta, Grecia.- Científicos demostraron que el “escape a través del desove” ocurre en doradas criadas en jaulas; lo que podría tener serios impactos ecológicos y genéticos sobre las poblaciones silvestres.

El escape de los peces de crianza puede conducir a efectos genéticos no deseados en las poblaciones nativas a través del cruzamiento, y efectos ecológicos a través de la depredación, competencia y transferencia de enfermedades a los peces silvestres. En aguas europeas, los eventos de escape de peces juveniles y adultos se dan principalmente como resultado de fallas estructurales durante las tormentas o la aparición de hoyos en las redes.

Recientemente, una segunda forma de escape ha captado la atención de los científicos, este incluye el escape de huevos fertilizados de los individuos bajo cultivo en las jaulas.

Científicos del Hellenic Centre for Marine Research (HCMR), de la University of Crete, del SINTEF Fisheries and Aquaculture (Noruega) y de la University of Melbourne (Australia) investigaron si los peces en cultivo en la industria de la dorada (Sparus aurata) en Grecia están produciendo huevos dentro de las jaulas; la cantidad de huevos producidos; y el potencial de dispersión y sobrevivencia en los alrededores de las piscigranjas.

“Las investigaciones histológicas de las gónadas muestreadas de cinco granjas diferentes revelaron que las hembras de dorada cultivadas, maduran, ovulan y liberan los huevos durante el período normal de desove de la especie” informan los científicos.

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