BODO, Noruega.- Una nueva investigación realizada en la Universidad de Nordland (UiN) mostró que la acuicultura del salmón puede volverse sustentable mediante el reemplazo de una mayor proporción de harina de pescado en la dieta del salmón con insumos vegetales y subproductos de la industria pesquera.

Los piscicultores también tienen grandes oportunidades en la gestión de la calidad del salmón a través de las dietas y los regímenes de alimentación.

Chris André Johnsen, PhD de la Facultad de Biociencias y Acuicultura de UiN han esta ejecutando una investigación de largo plazo sobre lo que pasa con el acuicultura del salmón bajo diferentes regímenes de alimentación y usando varios diferentes tipos de dietas.

Una de las principales conclusiones en su disertación doctoral es que uno puede obtener resultados favorables mediante la reducción en las cantidades de las harinas para la acuicultura del salmón.

Puede reducirse considerablemente

Otro importante hallazgo en la investigación de Johnsen es que la proporción de harina de pescado de los peces silvestres en las dietas para la acuicultura del salmón puede reducirse de forma considerable sin reducir el crecimiento, la calidad de la dieta o la calidad del filete final.

“Cuando reemplazamos la harina de pescado con insumos vegetales como la soja, chícharos, trigo y girasol, los peces también crecer rápido, haciendo un buen uso del alimento, y alcanzando una alta calidad” dijo Johnsen.

Los experimentos de Johnsen mostraron que reducir la cantidad de harina de pescado en la dieta del salmón a 10%, de un nivel comercial en la actualidad de 20%, puede ser realizado sin acarrear consecuencias negativas para la calidad del pescado cosechado.

Aun no es apropiado realizar un reemplazo completo de la harina de pescado usando alternativas vegetales, debido a que otros experimentos han mostrado que esto puede afectar el apetito y crecimiento del salmón. Johnsen enfatizó la importancia de que los peces tengan las cantidades suficientes de aminoácidos esenciales, que existen en poca cantidad en insumos vegetales cuando se les compara con la harina de pescado.

Comercio sustentable

“Además podemos usar subproductos de la industria pesquera en la producción de dietas para la acuicultura del salmón y convertir a esta en una actividad comercial sustentable, o un productor neto de aceite y proteína de pescado” enfatizó Johnsen.

Cuando se reemplaza grandes cantidades de harina de pescado en la dieta del salmón de esta forma , la acuicultura comercial se vuelve más sustentable, en la forma en que se usa menos pescado silvestre para producir la misma cantidad de pescado mediante la acuicultura.

Menor frecuencia de alimentación – mejores peces

“Menores sesiones de alimentación, mejora la calidad de la carne de pescado debido a que se reducen las concentraciones de grasas en la carne de pescado. Hemos descubierto esto mediante experimentos de largo plazo en un período de dos años” indicó Johnsen.

Menos alimento, mejores peces, pero reduce el crecimiento

Si, por otro lado, uno da al salmón menos alimento, este crece lentamente, al mismo tiempo que alcanza una mejor calidad durante el sacrificio. De esta forma, un régimen de alimentación basado en una cantidad reducida de alimento ha probado ser una herramienta de producción muy efectiva para asegurar un filete de pescado firme.

Si uno puede reducir la cantidad de “pescado suave”, un fenómeno que de tiempo en tiempo genera considerables desafíos para el comercio del salmón, esto podría beneficiar a los consumidores y productores.

La investigación de Johnsen ha mejorado el entendimiento del “tejido suave del pescado” en el comercio, sugiriendo algunas herramientas prácticas para reducir los problemas.

“Hemos identificado tres factores centrales de gran importancia para la firmeza o textura en el músculo del salmón” dijo Johnsen. “Se debe tener en cuenta 1) la concentración de hydroxylylys piridinolina en el músculo, 2) tamaño de distribución de la fibra de músculo blanco y 3) contenido de grasa en el músculo”.

Mejores finanzas

“Podemos ver que los peces que tienen un menor contenido de grasa producen mejores y más firmes filetes; uno evita los filetes abiertos, esto es importante para el consumidor y el comercio” destacó Johnsen.

Los filetes abiertos son un problema para el comercio. Esto genera productos de menor calidad, con la consecuente pérdida de ingresos. La investigación de Johnsen mostró que una gran parte de esto puede ser evitado sólo reduciendo la frecuencia de alimentación de los peces.