Noruega.- Durantes las pruebas iniciales que incluyeron bacalaos silvestres en cautividad, los científicos de Nofima experimentaron problemas para que el bacalao acepte la dietas artificiales. Nofima, en colaboración con el Institute of Marine Research y SINTEF Fisheries and Aquaculture, han demostrado que el 40% de los peces silvestres empiezan a comer después de cuatro semanas en cautividad.

El proyecto es parte de una iniciativa mayor financiada por la Norwegian Seafood Research Fund (FHF) sobre acuicultura basada en la captura. El objetivo general de este proyecto es contribuir a incrementar la rentabilidad de la acuicultura basada en la captura, mejorar la alimentación y el procesamiento del bacalao silvestre.

Si al capelin, pero...

Los bacalaos fueron divididos en dos grupos, de los cuales uno fue alimentado con capelin y otro con pellets. Después de un período introductorio de tres semanas sin alimento, el destete comenzó. En el grupo que fue alimentado con pellets, el interés se mantuvo relativamente estable desde la primera semana de alimentación, mientras que en el grupo alimentado con capeli la proporción que consumieron continuó incrementándose durante las tres semanas siguientes. Significativamente mas peces aceptaron la dieta basada en capelin que el pellets, el consumo fue más alto y se registró mejores tasas de crecimiento, que en el grupo alimentado con pellets. Sin embargo, los bacalaos que recibieron pellets mostraron considerable interés en la alimentación, con varios piensos, pero este alimento fue frecuentemente rechazado y escupidos.

Los bacalaos envueltos en las pruebas estuvieron en buenas condiciones y las tasas de mortalidad desde la recepción de los bacalaos hasta la culminación de las pruebas fue de sólo 1.7%. Aun en el grupo a los cuales se les ofreció presas naturales (capelin), alrededor del 20% de los bacalaos no comían, mientras que hasta el 60% de los peces no consumieron pellets. Sin embargo, hubo una gran diferencia en los costos de las dietas entre capelin y pellets lo que convierte la alimentación de los bacalaos silvestres es mas económicamente viable si es posible distinguir cuales peces consumiran pellets y continuar alimentando a estos peces.

“Al final nos quedamos con el 40% que aceptaban los pellets, y estos tuvieron una tasa de crecimiento en línea con el crecimiento anticipado para el bacalao de cultivo. El 60% remanente será convertido en filetes frescos de alta calidad”  dijo el administrador del proyecto Bjørn-Steinar Sæther de Nofima.

Contacto:
Bjørn-Steinar Sæther
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Phone: +47 77 62 92 28