Twin Falls, EEUU.- La alimentación de truchas con una dieta que no incluya harina de pescado ha sido por mucho tiempo el objetivo de los nutricionistas de los peces. Ese día esta finalmente cerca.

“Estamos mostrando que podemos cultivar peces sin harina de pescado y lo estamos haciendo a un nivel de proteína bastante bajo” dijo Gary Fornshell, educador en acuicultura de la University of Idaho.

Fornshell fue parte de un esfuerzo de investigación integrado por varios estados que se concentro en identificar fuentes de proteínas alternativas para la trucha, a través de la formulación de dietas y todas las formas para evaluar la calidad del producto para los consumidores.

Encontrar alternativas para la harina de pescado ha sido una prioridad para la acuicultura en parte debido a que los costos de la harina de pescado se incrementaron agudamente en las dos últimas décadas y en parte debido a que los consumidores quieren comprar productos más sustentables.

El precio de la harina de pescado se ha incrementado de cerca de US$750/t hace 20 años a más de US$2100/t en último invierno. Actualmente, las dietas son formuladas con la inclusión de alrededor de 40% de harina de pescado. Se espera una caída a poco más de 10% en toda la industria para el 2020.

Pero la investigación presentada en el encuentro anual de la 2013 Idaho Aquaculture Association mostró que la harina de pescado puede reducirse a poco mas del 5%, siempre y cuando el resto de la dieta este balanceado para cumplir las necesidades de aminoácidos de los peces.

Varias presentaciones se concentraron en el estudio de tres años del Western Regional Aquaculture Center del cual Fornshell fue parte. El proyecto se inició mediante la identificación ingredientes de las dietas alternativos y nuevos que fueron usados en otras pruebas de alimentación. De esta información, las dos mejores dietas experimentales fueron formulados: una dieta basada en productos vegetales y la otra dieta basada en productos animales.

Las dos dietas experimentales fueron comparados con una dieta tradicional que incluyó harina de pescado en estudios en laboratorios y de campo.

“Las pruebas de producción validaron lo que hallamos en el laboratorio” destacó Fornshell. “Las dietas basadas en vegetales y animales, sin harina de pescado, performaron igual a la dieta control que incluía harina de pescado”.

La segunda fase de la prueba de producción se realizará este verano.

Los aminoácidos son claves

Chris Myrick, fisiólogo de peces en la Colorado State University, se concentró en los niveles de lisina durante las pruebas de laboratorio. La lisina es una de los primeros tres aminoácidos limitantes en la producción de peces. La lisina es típicamente alta en la dietas con harina de pescado, pero no en las dietas basadas en vegetales. Pero él encontró que los niveles de lisina pueden ser tan bajos como 3 a 3.5%, siempre y cuando el resto de la dieta es cuidadosamente formulado.

Este es un importante hallazgo porque mejora la retención de la proteína, un estándar que se esta volviendo crítico debido a que indica la conversión de la dieta. Retener más proteína genera mejores tasas de crecimiento para los peces y una conversión más económica para los productores. Mayor retención de proteína conduce a una menor generación de nitrógeno en los desechos generados por los peces, los cual hace que la calidad del agua sea mejor en las instalaciones de producción de peces.

Gibson Gaylord, un nutricionista fisiólogo del US Fish and Wildlife Service en Bozeman, manifestó que uno de los beneficios de este proyecto de investigación es la flexibilidad que ofrece a los productores. Él trabajo en los estudios de digestibilidad que ayudaron a refinar los niveles de lisina usados en dietas para las pruebas de laboratorio y de campo.

“Nosotros refinamos las dietas en laboratorio así que estuvimos muy confiados cuando se realizaron las pruebas de producción (campo)” dijo Gibson. Además, él esta feliz de ver que las pruebas de campo no mostraron diferencias en la producción entre las dietas.

Aun cuando no hay diferencia entre las dietas cuando se trata de ganancia en los peces, la dieta basada en vegetales tenía un efecto sobre la producción de trucha blanca. La dieta basada en vegetales incluyó un 22% de harina de gluten de maíz, lo que dio un color amarillo a los filetes de trucha. Esto podría ser un problema para los consumidores si los filetes amarillos son comercializados cerca a los filetes rojos de trucha.

Dos de los tres procesadores de pescado en Magic Valley manipulan sólo trucha blanco, así que estos es un problema. Pero, como Fornshell puntualiza, la dieta basada en productos animales performa igual los productores tienen opciones. La dieta basada en vegetales también fue la más cara que la dieta basada en productos animales.

Los consumidores no tienen problemas con el fuerte sabor

Carolyn Ross, profesor asistente en ciencia de los alimentos en la Washington State University, desarrollo dos años de evaluaciones sensoriales en donde se encontró que los consumidores no tienen una fuerte preferencia por el pescado producido por una dieta u otra.

Ella condujo evaluaciones pares en las cual los consumidores se les dieron dos filetes y respondían preguntas como: ¿Cuál filete es firme? ¿Cuál tiene un sabor más a pescado? Ella usó luces especiales para distinguir cual diferencia de color entre los filetes.

En general, Ross encontró que si la dieta contiene productos animales, los consumidores dijeron que tiene un sabor más “herboso”. Los peces alimentados con dieta de harina de pescado tuvieron un sabor mas a “pescado”.

Finalmente, la buena noticia es que la industria esta descubriendo que no existe un ingrediente perfecto que reemplace a la harina de pescado en todas las dietas, pero que es posible criar peces sin harina de pescado.