Namur, Bélgica.- La alimentación de truchas arco iris con dietas suplementadas con B-glucanos permiten mejorar la respuesta inmune de los peces; sin embargo, se requiere determinar la dosis adecuada, destaca un estudio.

La acuicultura mundial ha experimentado una fuerte intensificación durante las últimas décadas, lo que ha resultado en una alta probabilidad para brotes de enfermedades causadas por microorganismos acuáticos.

La función inmune y en particular la inmunidad innata están bien desarrollados en los teleósteos, pero en un ambiente de cultivo, cuando los peces están bajo producción intensiva las capacidades de defensa inmune no son suficiente sin alguna estimulación externa.

Los efectos estimulantes de los B-glucanos ya han sido demostrados en el sistema inmune de numerosas especies animales, los datos disponibles permanecen relativamente variables y se requiere de mayor investigación sobre la complejidad de los mecanismos subyacentes.

Los B-glucanos son polisacáridos derivados de fuentes diferentes que incluyen la pared celular de levaduras, macroalgas y varias especies de plantas. De acuerdo a su origen los B-glucanos despliegan variaciones en el peso molecular, estas moléculas naturales tienen una larga historia como inmunomoduladores y son ampliamente usados en la acuicultura.

Científicos de la University of Namur y de la Universidad Autónoma de Barcelona (España) evaluaron los sobre el estrés y la inmunidad de juveniles de trucha arco iris alimentadas con dietas suplementadas con B-glucanos, considerando varios factores de influencia como la dosis, duración de la alimentación, tejidos y estado de la infección.

“Nuestros resultados sugieren que el bazo puede ser un órgano altamente sensible a los B-glucanos de la dieta, tanto en peces saludables como infectados, y que este órgano puede contribuir significativamente al refuerzo inmune inducida por la dieta inmunoestimuladora” reportan los científicos.

Ellos también indican que la sobredosis de B-glucanos y/o la medicación prolongada puede conducir a un estado fisiológico no reactivo y, consecuentemente, a una pobre respuesta inmune.

“Los datos actuales enfatizan la necesidad de una investigación más amplia en el campo de los B-glucanos como método preventivo para la protección de los peces de cultivo” concluyen los científicos.

Referencia:
Jessica D, Camino F-C, Mandiki SNM, Wakson E, Lluis T, Patrick K, Dietary β-glucans differentially modulate immune and stress-related gene expression in lymphoid organs from healthy and Aeromonas hydrophila-infected rainbow trout (Oncorhynchus mykiss), Fish and Shellfish Immunology (2017), doi: 10.1016/j.fsi.2017.02.027.
http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1050464817301006