Noruega.- Una investigación doctoral realizada por Mona Gjessing mostró que los cambios patológicos en el bacalao difieren de los encontrados en los salmones enfermos, y que el bacalao que parece clinicamente saludable podría estar afectado por los grandes cambios debido a la enfermedad. Los resultados de esta investigación mejorarán el diagnóstico e indirectamente ayudará a prevenir las enfermedades en el cultivo de bacalao.

La industria de la cría de bacalao enfrenta grandes desafíos relacionados con las altas tasas de mortalidad en los alevinos, la precoz madurez sexual y varias enfermedades infecciosas y no-infecciosas. Se ha determinado que los cambios en el tejido de los bacalaos enfermos difieren de los prevalentes en el salmón, y para diagnosticar una enfermedad correctamente en el bacalao, necesitamos conocer con más detalles como el pez responde a la enfermedad, basado en el examen de tejido enfermo bajo el miscroscopio.

Mona Gjessing ha estudiado varias enfermedades comúnmente halladas en el bacalao de cultivo y ha caracterizado los cambios típicos que ocurren en los tejidos como resultado de estas enfermedades. Ella encontró que los cambios en los últimos estados de las enfermedades son muy similares entre ellos, independiente de la causa. Gjessing también descubrió que existen sorprendentemente grandes cambios patológicos en los peces que parece clinicamente saludables.

Gjessing examinó bacalaos a los cuales se les inyectó una vacuna excipiente, la cual causa inflamación sin un infectante vivo, y también bacalaos infectados con bacteria, hongos y virus. En un experimento, Gjessing estudió la reacción a la bacteria Francisella noatunensis, que causa la enfermedad francisellosis y es una seria amenaza en la industria de la cría del bacalao. Las reacciones a las infecciones de hongos y virus fueron estudiadas usando material de bacalaos cuyos órganos internos fueron afectados por la infecciones de hongos y de bacalaos infectados por el nodavirus. Este virus afecta el cerebro y los ojos, y puede generar dolencias serias en muchas especies marinas, particularmente en los alevinos.

El examen del tejido, mediante microscopia de luz, de los estados avanzados de la enfermedad en los peces a los cuales se les dio una vacuna excipiente o fueron infectados por una bacteria o hongo, mostraron cambios patológicos que tenían ciertas características en común: formaciones circulares consistentes de acumulaciones de células inflamadas organizadas por capas. La causa de estos cambios patológicos fue visible dentro de los nódulos inflamados. Un hallazgo sorprendente fue una seria inflamación del cerebro y ojos debido al nodavirus en los peces que no mostraban signos de enfermedad. Mediante la hibridación in situ, Gjessing también detecto las expresiones de genes visibles que son importantes para la resistencia a la enfermedad del bacalao.

La investigación de Gjessing confirma que el bacalao reacciona diferente a los patógenos que como lo hace el salmón. Diferentes enfermedades dan origen a cambios bastante similares y la detección de agentes infecciosos en los nódulos inflamados es necesario para descubrir la causa de la enfermedad. Si los patógenos están presente sólo en los nódulos aislado, esto explica porque el bacalao parece no estar enfermo, aun cuando puedan tener un número sorprendente de estos nódulos.

La investigación doctoral fue realizada en la Norwegian Veterinary Institute. Investigadores y becarios de la Facultad de Biociencias, Pesca y Económia de la Universidad de Tromso participaron del proyecto.

Mona Gjessing defendió su investigación doctoral el 22 de marzo en la Norwegian School of Veterinary Science (NVH) titulada: “Morphological characterisation of inflammatory responses in Atlantic cod”.

Contacto:
Mona Cecilie Gjessing
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