Noruega.- Los nuevos hallazgos sobre la interacción entre un virus relacionado con la influenza y el huésped provee una contribución significativa para entender los mecanismos de enfermedad detrás de la enfermedad anemia infecciosa del salmón (ISA).


La severidad del ISA es resaltada por el hecho de que es la única enfermedad del salmón del Atlántico de cultivo listado por la World Organisation for Animal Health (OIE).

Pero, ¿Cómo el salmón obtiene el ISA? Y ¿Por qué la trucha arco iris, cercana al salmón del Atlántico, no se enferma, aun cuando tienen el virus? Los investigadores en el Norwegian Veterinary Institute y la Norwegian School of Veterinary Science han realizado importantes descubrimientos, proveyendo una contribución esencial para entender la interacción entre el salmón del Atlántico y el virus, y como esta interacción conduce al ISA.

Los hallazgos serán publicados en la Journal of Virology, y podría aportar a la investigación sobre la influenza.

Virus clave

“Nuestro enfoque en este trabajo es si entendemos más de lo que paso en los peces, podemos ser capaces de identificar factores en el huésped y en el virus que son importantes para el desarrollo de la enfermedad” dijo el investigador Knut Falk. Él esta liderando el proyecto de investigación que es parte del trabajo doctoral de la estudiante Maria Aamelfot.

“Examinamos los peces enfermedados con el ISA y estudiamos que tejidos y células están infectados con el virus. Luego, mediante el uso de un nuevo método determinamos cuales tejidos y células el virus tiene el potencial de atacar en los peces saludables. La idea fue ver que pasa en los peces enfermos, y luego comparamos esto con lo que pasa a nivel molecular cuando los peces empiezan a ser infectados” dijo Aamelfot.

“Para que el virus sea capaz de infectar una célula, necesita reconocer la célula. Encontramos que el virus ISA reconoce células muy especificas en el salmón del Atlántico, células endoteliales. Estas son células que recubren la superficie luminal de los vasos sanguíneos y el resto del sistema circulatorio, incluyendo el corazón” agrego Falk.

Un pre-requisito para que un virus sea capaz de infectar una célula, es que la célula tenga estructuras especificas (receptores) en la superficie. Varios virus frecuentemente usan diferentes receptores y la unión de los virus a estos receptores muy específicos asemeja al modelo cerradura y llave. Los investigadores han podido demostrar que el receptor del virus ISA cubre el interior de loas vasos sanguíneos del salmón del Atlántico. Esta es la primera vez que alguien visualiza este receptor en las secciones del tejido, y muestra la expresión celular especifica, indicó Aamelfot.

Dos enfoque comparados

Los investigadores han desarrollado un nuevo método para detectar el receptor o “bloqueo” en las células, usando el virus como una sonda o “llave”. Este método se basa en hacer una preparación del virus que contiene las “llaves”, y luego ver en que parte de los peces sanos las “llaves” encuentran el receptor.

Ellos encontraron que las células endoteliales y las células rojas de la sangre casi exclusivamente tenían el receptor especifico para este virus.

Al comparar este modelo de expresión con las células infectados en los peces enfermos, ellos encontraron un buen parecido. Las células que estaban infectadas fueron del mismo tipo de las células que expresan el receptor del virus. Al mismo tiempo, los investigadores también observaron otros tipos de células que no estaban infectados durante el proceso. “Estos resultados dan nueva información e ideas, y es una importante pieza del rompecabezas para entender la enfermedad” dijo Aamelfot.

Virus sobre la superficie de las células rojas de la sangre

Aamelfot explica que las células endoteliales que revisten los vasos sanguíneos tienen una superficie especializada. “Mostramos que las nuevas partículas del virus son liberados desde esta superficie, que luego va directamente a la corriente sanguínea. Esto es diferente de muchas otras infecciones virales donde el virus penetra profundamente en el tejido alrededor de los vaso sanguíneos”.

Cuando el virus esta en los vasos sanguíneos, ellos atacan a la células rojas de la sangre. Las células rojas tienen receptores del virus en la superficie, sin embargo, después del ataque el virus permanece en la superficie de las células, y el virus es incapaz de multiplicarse dentro de ellos. Esta unión pasiva en la superficie es un importante hallazgo. Esto indica que las células rojas de la sangre pueden diseminar el virus en el torrente sanguíneo.

Contacto:
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Maria Aamelfot (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.)

Referencia:
Maria Aamelfot, Ole Bendik Dale, Simon Chioma Weli and Knut Falk, Expression of the Infectious Salmon Anemia Virus Receptor on Atlantic Salmon Endothelial Cells Correlates with the Cell Tropism of the Virus, Published ahead of print 18 July 2012, doi: 10.1128/​JVI.00047-12 J. Virol. October 2012 vol. 86 no. 19 10571-10578.