Noruega.- Podrían existir nuevas vacunas para la industria de la acuicultura, si Monica Hongrø Solbakken puede establecer las vías no convencionales de resistencia a la infección por parte del bacalao.

Los bajos precios para el bacalao silvestre han mantenido las ganancias al mínimo en la industria del cultivo del bacalao. Los desafíos adicionales de dietas caras, enfermedades destructivas y una alta mortalidad han sido díficiles de resolver. En el frente de las enfermedades, los científicos noruegos han mostrado en el año 2011 que el sistema inmune del bacalao es muy diferente a otros peces.

El bacalao no tiene el subgrupo de células T, de hecho, los glóbulos blancos en los otros animales superiores son esenciales para producción de anticuerpos específicos que el sistema inmunológico necesita para recordar a los patógenos invasores. El bacalao, en otras palabras, no emplean el mismo mecanismo de defensa que los científicos han explotado exitosamente en los programas de vacunación para el salmón.

A pesar del sistema inmunológico aparentemente incompleto del bacalao, este pez gestiona sus defensas muy bien contra muchas enfermedades. Solbakken se concentró en el sistema inmunológico único del bacalao en su tesis doctoral en la University of Oslo.

“Estoy viendo si el bacalao emplea estrategias alternativas en la lucha contra la enfermedad” resumió Solbakken, quien trabaja en el Centre for Ecological and Evolutionary Synthesis (CEES) en la University of Oslo.

Evaluando las respuestas del sistema inmunológico

Junto con Marit Seppola y Helene Mikkelsen, de la Norwegian Institute of Food, Fisheries and Aquaculture Research (Nofima) en Tromsø, la científica viene investigando como el sistema inmunológico del bacalao responde a las enfermedades bacterianas francisellosis y vibriosis, que son problemáticos en el cultivo del bacalao. Los bacalaos de cultivo vacunados contra la vibriosis han mostrado que mejoran su protección.

“Es fascinante encontrar si y como la vacunación puede afectar al bacalao” dijo Solbakken, “debido a que ellos carecen de los usuales componentes claves del sistema inmunológico adaptativo que permita al cuerpo personalizar su defensa contra la enfermedad”.

El trabajo de Solbakken dará luces sobre los mecanismos de defensa del bacalao a la enfermedad. Este conocimiento será valioso para la industria de la acuicultura en el futuro, entre otras cosas, ayudará a encontrar nuevas vías para prevenir la enfermedad.

“Si la conclusión es que el bacalao no necesita ser vacunado, luego necesitamos implementar otras medidas preventivas y tratamientos” explicó la científica.