Veracruz, México.- Veracruz es el principal estado productor de mojarra tilapia en el país, actividad que realizan alrededor de 639 granjas acuícolas en 120 municipios. Para su consumo interno, la entidad demanda 15 mil toneladas anuales, cuando el abasto es de tres mil, es decir, apenas 20 por ciento, y el resto se adquiere de Chiapas, Tamaulipas y Michoacán, incluso se importa de China y Tailandia, de acuerdo al Comité Producto Tilapia Veracruz.

Pese a que la tilapia ofrece características ideales para su producción y que representa una excelente oportunidad económica para Veracruz, la especie enfrenta problemas de salud causados por parásitos, por lo cual los acuicultores ven mermadas sus ganancias.

El equipo científico del Instituto de Ecología (Inecol) liderado por el doctor Miguel Rubio Godoy estudia gusanos parásitos (llamados monogéneos) de los géneros Gyrodactylus, Neobenedenia y Cichlidogyrus, y busca desarrollar vacunas contra los dos primeros, así como formulaciones farmacéuticas que controlen a estos patógenos.

Parasitólogo de peces, el doctor Rubio Godoy, es de los pocos especialistas del país que aparte de hacer investigación básica colabora directamente con los productores de mojarra tilapia para identificar a los microorganismos dañinos y en desarrollar formas de prevenir enfermedades en la especie.

“Estudiamos a los parásitos de algunos peces, por ejemplo, a gusanos que se comen las células superficiales de las tilapias, que erosionan su piel y terminan matándolas; en particular, nos abocamos al estudio de Gyrodactylus, que presenta tres generaciones de bichos en un solo organismo, son muy abundantes y causan muchos problemas en granjas acuícolas, sobre todo a los peces chicos (alevines)”, indica el parasitólogo.

La tilapia ofrece propiedades alimenticias importantes, ya que es fuente de ácidos esenciales como Omega 3, y de proteína de mayor calidad que la del pollo, res o cerdo. Industrialmente es atractiva la baba o mucus, para obtención del colágeno que se utiliza en la industria farmacéutica. Incluso, se sabe que las vísceras de pescado son empleadas para producir biodiesel.

La labor del doctor Rubio Godoy contempla realizar investigación básica en cuerpos de agua naturales, donde captura peces, y reconoce y/o describe los parásitos que contengan; esto es importante pues las granjas acuícolas muchas veces reciben agua de estos cuerpos de agua, y los peces silvestres pueden fungir como fuente de parásitos para los peces cultivados, o viceversa.

También hace estudios de la ecología de los microorganismos dañinos en las granjas acuícolas, para así identificar cuáles pueden ser los factores que modifican la abundancia de parásitos, por ejemplo, temperatura o calidad del agua, entre otros.

“El año pasado el gobierno del estado me apoyó con fondos para identificar los parásitos que afectan a la acuacultura en la entidad. Con este apoyo por un lado se hicieron estudios epidemiológicos y moleculares para reconocer precisamente las cepas de parásitos; y por el otro, preparamos un manual de divulgación para acuicultores, para que los productores puedan reconocer fácilmente a los parásitos que encontramos con mayor frecuencia y conozcan los métodos básicos de control”.

“He tenido que hacer labor para convencer a los productores de que la infección con Gyrodactylus se trata de un problema, porque ellos entendían como natural que bajara la producción en ciertos periodos del año, y ahora tienen más claro que la mortalidad de peces se debe a infecciones causadas por parásitos y que hay forma de enfrentarlos”.

Actualmente, el equipo científico del doctor Rubio Godoy trabaja en un mapa a nivel nacional para identificar los Gyrodactylus parásitos de todo el territorio.

“La acuacultura es muy importante en nuestro país, pero debe serlo más, pues tenemos un potencial altísimo de producción. Además, en México los peces son el grupo animal que mejor se conoce desde el punto de vista parasitológico, de manera que una labor conjunta entre productores y científicos será de gran beneficio”, concluyó el investigador del Inecol.

Fuente: Agencia ID