Canadá.- Los brotes de leucemia que han devastado algunas poblaciones de almejas de concha blanda a los largo de la costa este de Norte América durante décadas pueden ser explicadas por la propagación de células cancerosas del tumor de una almeja a otra.

“La evidencia indica que las células tumorales son contagiosas , que las células pueden propagarse de un animal a otro en el océano” manifestó Stephen Goff del Howard Hughes Medical Institute y Columbia University. “Sabemos que esto debe ser verdad debido a que los genotipos de las células tumorales no coinciden con los de los animales huéspedes que adquieren la enfermedad, sino que provienen de un único linaje de células tumorales”.

En otras palabras, el cáncer que ha matado a muchas almejas es trazado a una incidencia de la enfermedad. La cáncer se originó en alguna desafortunada almeja y se ha mantenido desde entonces debido a que las células cancerosas se dividen, se liberan y encuentran su camino a otras almejas.

Sólo otros dos ejemplos de cáncer transmisible son conocidos en la naturaleza. Estos cánceres incluyen el tumor venéreo canino, transmitido por el contacto sexual, y el tumor facial del demonio de Tasmania, transmitido por la mordida.

En los primeros estudios del cáncer en las almejas, Goff y sus colegas encontraron que una secuencia de ADN (ellos la denominaron Steamer) en particular fue hallada en niveles muy altos en almejas con leucemia, en comparación con las células de las almejas normales. Mientras que las células normales contienen sólo de dos a cinco copias de Steamer, las células cancerosas pueden tener 150 copias. Los científicos inicialmente pensaron que esta diferencia fue el resultado de un proceso de amplificación genética que ocurre dentro de cada almeja.

Pero cuando, Michel Metzger analizó los genomas de las células cancerosas recolectadas en New York, Maine y la isla Prince Edward, descubrió algo totalmente distinto. Las células cancerosas que ellos recogieron de almejas que vivían en diferentes lugares, eran casi idénticos entre si a nivel genético. Ellos eran clones.

“Quedamos asombrados al darnos cuenta que los tumores no surgen de las células de los animales huéspedes enfermos, sino más bien de un línea celular clonal que se extiende sobre enormes distancias geográficas” destacó Goff.

Los resultados muestran que las células pueden sobrevivir en agua de mar el tiempo suficiente para alcanzar y enfermar a un nuevo huésped. Todavía no se sabe si el tumor de la almeja de concha blanda se puede propagar a otros moluscos, o si hay mecanismos que reconocen las células malignas como invasores extraños y las atacan.

Referencia (abierto):
Michael J. Metzger, Carol Reinisch, James Sherry, Stephen P. Goff. Horizontal Transmission of Clonal Cancer Cells Causes Leukemia in Soft-Shell Clams. Cell, Volume 161, Issue 2, p255–263, 9 April 2015. DOI: http://dx.doi.org/10.1016/j.cell.2015.02.042
http://www.cell.com/cell/fulltext/S0092-8674(15)00243-3