EEUU.- Científicos del Agricultural Research Service (ARS) han observado que la incidencia de la enfermedad columnaris varía con el tipo del agua donde los peces son criados. Para el bagre las aguas duras pueden hacer la diferencia en el desarrollo de la enfermedad columnaris, que es causada por la bacteria Flavobacterium columnare.

 

La enfermedad columnaris causa lesiones en la piel y branquias, puede presentarse en cualquier especie de pez de agua dulce. La enfermedad cuesta a la industria acuícola de EEUU cerca de US$40-50 millones por año.

Los científicos expusieron bagres a F. columnare, los peces cultivados en agua de pozo de Harry K. Dupree Stuttgart National Aquaculture Research Center (SNARC) en Stuttgart, Arkansas, desarrollaron la enfermedad; pero los peces criados en agua de pozo de la Warmwater Aquaculture Research Unit (WARU) en Stoneville, Mississippi, no desarrollaron la enfermedad.

“Ambas aguas provienen del mismo acuifero pero son muy diferentes” dijo el toxicologo David Straus de SNARC. “El agua en SNARC es clara y contiene cantidades significativas de calcio y magnesio, los dos principales minerales que hacen al agua dura. El agua de WARU es blanda, debido a que contiene poco calcio y magnesio disuelto”.

Los científicos desafiaron a los bagres en ambos tipos de agua con la misma concentración de F. columnare. Todos los peces en el agua (dura) de SNARC murieron, mientras que ninguno de los peces en el agua (blanda) de WARU murieron.

“Usamos un método llamado qPCR (reacción cuantitativa de la cadena de la polimerasa) para determinar la adhesión bacteria a las branquias, lo cual fue 1900 veces más alta para los peces criados en el agua de SNARC que los peces criados en el agua de WARU” dijo Straus. “En términos simples, los peces en el agua SNARC tuvieron más de 800 000 bacterias adheridas a sus branquias, mientras que los peces en el agua de WARU tuvieron menos de 440, una diferencia dramática”.

Un segundo experimento, usando una dosis más baja de F. columnare para reducir la mortalidad, fue realizado para determinar cual factor (dureza o materia orgánica disuelta) causo la diferencia en la mortalidad de los peces. Agua no filtrada de SNARC y WARU fueron usados.

Straus y sus colegas mostraron por primera vez que la dureza del agua influye en la capacidad de F. columnare para adherirse a las branquias de los peces.