Reino Unido.- Los animales que se alimentan en el mar heredan un registro químico que reflejan el área donde se alimentan, lo cual puede ayudar a trazar sus movimientos, según un nuevo estudio de científicos de la University of Southampton.

Las pruebas químicas de la fuente de los productos de alimentos marinos podría ser una herramienta poderosa para ayudar a combatir el fraude de los alimentos, manteniendo las poblaciones pesqueras saludables o áreas marinas protegidas, y asegurar la confianza del consumidor en el etiquetado ecológico marino.

Trazar la ubicación de los animales marinos es difícil debido a que ellos generalmente no se pueden ver y frecuentemente están lejos de la persona más cercana. El equipo de investigación de Southampton, liderado por el Dr. Clive Trueman y la estudiante doctoral Katie St John Glew, construyeron mapas de la variación química de las medidas capturadas en el Mar del Norte.

Luego, los científicos compararon las mismas señales químicas en las vieiras y arenque capturados en lugares conocidos en el Mar del Norte, y usaron pruebas estadísticas para encontrar áreas del Mar del Norte con composiciones químicas similares. Estas pruebas químicas fueron capaces de enlazar con precisión las vieiras y los arenques a sus verdaderos lugares, y puede ser usado para probar si la composición química de un animal coincide con el área indicada de origen.

Trueman, profesor asociado en Ecología Marina, manifestó: “Conocer el origen del pescado o de los productos pesqueros es de creciente importancia debido a que nos permitirá gestionar nuestros recursos marinos de forma más efectiva. Los pescados provenientes de pesquerías sostenibles pueden alcanzar un precio superior, pero los consumidores necesitan confiar de que el pescado fue capturado de fuentes sostenibles”.

“Recientemente, las pruebas genéticas han revelado el mal etiquetado del tipo de pescado que se vende en todo el mundo, pero en la actualidad no tenemos ninguna prueba para determinar donde un producto pesquero fue capturado”.

El estudio publicado en la revista Methods in Ecology and Evolution, fue financiado por la subvención NERC SPITFIRE para Katie y también incluye al Dr. Kirsteen MacKenzie del  the Institute for Marine Research en Tromsø (Noruega).

Referencia (abierto):
Trueman, C. N., MacKenzie, K. M. and St John Glew, K. (2016), Stable isotope-based location in a shelf sea setting: accuracy and precision are comparable to light-based location methods. Methods Ecol Evol. doi:10.1111/2041-210X.12651
http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/2041-210X.12651/full