Noruega.- A diferencia de los animales terrestres, menos del 10% de la producción acuícola proviene de poblaciones domesticadas y reproducidas selectivamente. Esta situación tiene consecuencias sustanciales en términos de una pobre eficiencia en los recursos, pobre calidad del producto y pobre bienestar animal.

El cultivo de animales mejorados genéticamente tienen el potencial de contribuir significativamente al incremento en el abastecimiento de alimentos de origen acuático, incluido en aquellas regiones y países con significativos desafíos de seguridad alimentaria y nutrición.

Las dos principales especies acuícolas bajo domesticación en todo el mundo son el salmón del Atlántico y la tilapia del Nilo, las cuales han estado sujetas a más de 40 años (10 generaciones) y 20 años (15 a 20 generaciones) de reproducción selectiva, respectivamente. Sin embargo, la mayor producción de otras especies acuícolas importantes, como las carpas y otros ciprinidos, se basan en poblaciones que no difieren grandemente de los animales silvestres.

Científicos de Nofima, WorldFish (Malasia) y de la Universidad de la República (Uruguay) discuten sobre la historia de los desafíos biológicos y técnicos cuando se establecen programas de reproducción selectiva para la acuicultura, y ellos concluyen  que la mayoría de especies acuícolas ahora pueden ser domesticadas y mejoradas mediante la selecció. Sin embargo, según indican los científicos, la adopción de la reproducción selectiva en acuicultura esta progresando lentamente.

Los científicos reportan un estudio realizado en el año 2012 para identificar los temas claves en la promoción del desarrollo de poblaciones acuícolas mejoradas genéticamente. En base a las entrevistas realizadas y la literatura revisado, los científicos identificaron tres factores claves:

a. El compromiso a largo plazo del público es frecuentemente necesario para apoyar financieramente las operaciones de crianza, al menos durante las primeras cinco a diez generaciones de selección.

b. El entrenamiento en todos los niveles, desde funcionarios gubernamentales y profesionales de universidades a operadores del núcleo de reproducción y hatchery, además de los productores; y

c. El desarrollo de modelos de negocios apropiados para compartir los beneficios entre el productores de semilla, el productor, entre otros.

Referencia (abierto):
Olesen, I., H. Bentsen, M. Phillips and R. Ponzoni. 2015. Can the Global Adoption of Genetically Improved Farmed Fish Increase Beyond 10%, and How? J. Mar. Sci. Eng. 2015, 3(2), 240-266; doi:10.3390/jmse3020240
http://www.mdpi.com/2077-1312/3/2/240/htm