CÁDIZ, España (Comunicado de Prensa).- Investigadores de la Universidad de Cádiz, pertenecientes a los grupos RNM-214: Estructura y dinámica de ecosistemas acuáticos, y TEP-181: Tecnologías del Medio Ambiente, trabajan junto con la empresa Aqualia en un proyecto que tiene como objetivo general la optimización del cultivo de microalgas y de los  procesos downstream (concentración y secado de la biomasa) para mejorar la producción de biocombustible.

En este proyecto, enmarcado dentro del subprograma Innpacto 2011 del Ministerio de Ciencia e Innovación, que es financiado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), los investigadores del grupo Estructura y dinámica de ecosistemas acuáticos de la Universidad de Cádiz centran su labor en el aislamiento y selección de cepas nativas de aguas continentales. De esta forma, "se realizan muestreos en sistemas acuáticos continentales de características diversas, se generan blooms artificiales en laboratorio (incremento rápido de la población de microalgas) y a partir de éstos se aislan cepas, mediante técnicas como la micromanipulación, que posteriormente son caracterizadas y seleccionadas considerando como criterio fundamental la potencialidad en la producción de biocombustible", como explica el profesor y catedrático de la UCA José Ángel Gálvez Lorente.

La caracterización de cepas es un trabajo de investigación que se comenzó con la colaboración en un proyecto previo financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación, dentro del subprograma de apoyo a Proyectos Singulares y Estratégicos, y que "se realiza fundamentalmente considerando el contenido en lípidos (como precursores del biodiésel) y las tasa de crecimiento en distintas condiciones experimentales, como base para estimar el potencial productivo. Este trabajo se está realizando a escala de laboratorio, aunque los resultados podrán ser trasladados a escala piloto y preindustrial. La caracterización permite realizar un screening (cribado o selección) que sirve de referencia para la recomendación de determinadas especies según su potencial uso", en palabras del investigador Gálvez Lorente, miembro del grupo RNM-214.

De igual forma, es importante que "las cepas seleccionadas estén adaptadas a las condiciones de cultivo a escala preindustrial, habitualmente condicionado por las características climáticas de la zona, por lo que el aislamiento de cepas autóctonas representa una ventaja para el mantenimiento de la productividad. Un objetivo relevante es ofrecer un abanico amplio de microalgas, mediante la formación de una colección de cepas, que permita la elección en función del uso que se pretenda dar a la biomasa generada", como explica la profesora Ana Bartual Magro, investigadora del proyecto y miembro del grupo RNM-214.

Es importante indicar que este proyecto, titulado Optimización de la producción y desarrollo del secado y almacenamiento de microalgas a escala preindustrial, contempla, una vez finalizado, la cesión de las cepas con las que los investigadores de la UCA trabajan al Banco Español de Algas.  Por ello, sería un objetivo prioritario establecer las bases para la creación de un banco propio de cepas procedentes de aguas continentales, "una colección que sería muy importante para el grupo de investigación y que podría llevarse a cabo como una de las iniciativas integradas en el Campus de Excelencia Internacional del Mar (CEI.Mar) si se amplía con cepas marinas", y es que no se debe pasar por alto que los dos grupos de investigación de la UCA que participan en el proyecto trabajan dentro del área de especialización de recursos del mar, que se recoge en este Campus de Excelencia Internacional.