NEGREV, Israel.- Las microalgas son la más eficiente motor fotosintético: necesitan agua, luz y aire para crecer. Cuando se cultivan bajo condiciones controladas, sus aplicaciones van desde productos farmacéuticos, tratamiento de aguas residuales a biocombustibles.  Sin embargo, los métodos actuales de cultivo de microalgas trabajan por debajo de los límites fundamentales establecidos por la naturaleza.

Los científicos de Ben-Gurion University han identificado estrategias para mejorar la producción de microalgas. Ellos han publicado su trabajo en la revista Applied Physics Letters de la American Institute of Physics (AIP).

El equipo de Ben-Gurion creó un modelo físico que explica algunas de las principales observaciones obtenidas de nuevos bioreactores que vienen siendo diseñados y construidos por otro grupo en la universidad, liderados por Amos Richmond.

Esto bioreactores son esencialmente contenedores planos con paredes transparente que pueden ser iluminados con luz solar o artificial. Las burbujas de aire desde el fondo mezclan el agua, de esta forma las células de microalgas se mueven entre las regiones iluminadas cerca de las paredes y el interior oscuro del reactor, lo cual genera que las células estén expuestas a cortos períodos de luz.

Estos bioreactores producen biomasa en una magnitud superior que los métodos convencionales de cultivo. En su investigación los científicos explican que es fundamental tener en cuenta la interacción única entre la física y la biología: las características escalas temporales intrínseca de la fotosíntesis se puede sincronizar con los patrones de flujo e iluminación de los bioreactores en las cuales las microalgas están creciendo. Esto mejora la producción de biomasa, lo que puede convertir a las microalgas en una fuente económicamente viable de energía renovable.

Referencia:
Efrat Greenwald, Jeffrey M. Gordon, Yair Zarmi. Physics of ultra-high bioproductivity in algal photobioreactors. Applied Physics Letters, 2012; 100 (14): 143703 DOI:10.1063/1.3701168