Noruega.- Más y mas salmones de cultivo inician sus vidas en los sistemas de recirculación en acuicultura. El método de producción más común en Noruega es el sistema de flujo abierto, en el cual el agua pasa por el tanque del pez sólo una vez. El agua recirculada contiene amoníaco que es excretado vías las branquias de los peces.

“El límite recomendado en la actualidad de cuanto amoníaco el salmón puede tolerar probablemente no se adapte a la producción de smolt en el futuro” dijeron los científicos.

“Las pruebas que realizamos en Nofima nos dieron razones para creer que el salmón en los sistemas de recirculación en acuicultura pueden soportar relativamente altas concentraciones de amoníaco” dijo Bendik Fyhn Terjesen, científico de Nofima y administrador del proyecto del Research Council of Norway “Fish welfare and performance in recirculating aquaculture systems”.

Sobre-dimensionado

Terjensen cree que el límite recomendado para la concentración de amoníaco puede ser tolerado por el pez, y la forma como esta es expresada, debería ser reevaluado debido a que los científicos conocen que los peces tienen mecanismos integrales para adaptarse a las altas concentraciones de amoníaco. Si el límite es innecesariamente bajo, los sistemas de recirculación dimensionados tienen innecesariamente biofiltros grandes o una tasa de flujo de agua excesivo a través de los biofiltros, y como resultado cuesta más construir y operar.

El límite recomendado en Noruega para concentración que el salmón del Atlántico puede tolerar se estableció en 2 miligramos de nitrógeno amoniacal total (TAN) por litro. Sin embargo, este límite explica poco sobre la forma más toxica, nitrógeno amoniacal no ionizado (NH3-N). Esto se debe al hecho de que la proporción de NH3-N en TAN depende fuertemente en factores como el pH del agua. Por consiguiente, también es importante establecer límites en microgramos de NH3-N por litro.

Los peces se adaptan

Existe poca investigación sobre el nivel de tolerancia del salmón parr en agua dulce a la exposición a amoníaco en el largo plazo, así que los científicos de Nofima quieren encontrar ese límite.

Los científicos implementaron pruebas que incluyeron cinco concentraciones de amoníaco en el agua durante el estado parr del salmón (estado entre alevin y smolt). Cuando finalizó la semana 15 de la prueba, ninguna concentración condujo a una reducción en la tasa de crecimiento del pez.

Sin embargo, se observó que el salmón parr expuesto a concentraciones extremas de 32 microgramos de nitrógeno amoniacal no ionizado por litro de agua daña las branquias y reduce el crecimiento después de tres semanas de pruebas. El desarrollo después de este período revela que los peces tienen mecanismos naturales para combatir el amoníaco. Por primera vez, los científicos han establecido que el salmón también tiene varios mecanismos en el cerebro y las branquias que están involucrados en la excreción del amoníaco y en controlar el nivel en el tejido nervioso.

“Los peces se adaptan al nivel de amoníaco después de tres semanas de exposición y aun cuando el pez nada en altas concentraciones de amoníaco parece excretar más amoníaco vía sus branquias, y no hemos sido capaces de detectar alguna consecuencia negativa en el crecimiento o bienestar de los peces” dijo Terjesen.

El nivel óptimo parece ser 14 microgramos de nitrógeno amoniacal no ionizado por litro de agua. Los científicos no encontraron efectos de la exposición previa al amoníaco cuando investigaban como los smotls toleran las transferencia a agua de mar.

Las pruebas en Nofima fueron realizadas en tanques de flujo abierto. Los científicos quieren usar los resultados de este estudio como una base para diseñar un experimento de largo plazo con amoníaco en el Nofima Centre for Recirculation in Aquaculture en Sunndalsøra, con niveles relevantes de potenciales estresores como el nitrito y CO2.

Datos sobre el amoníaco:
- El amoníaco se origina principalmente del catabolismo de los aminoácidos en los peces.
- El amoníaco es excretado vía las branquias y una gran proporción es removida por el biofiltro en los sistemas de recirculación en acuicultura.
- El amoníaco es toxico y puede ingresar fácilmente al flujo sanguíneo de los peces y ser convertido en amonio.
- El amonio interrumpe el metabolismo, el balance ácido-base, y las señales nerviosas en el cerebro. En un evento de una sobredosis, los peces pierden el control de sus sistema nervioso, desarrollan calambres y pueden morir. Esto ocurre en los tanques tradicionales de flujo abierto y en los sistemas de recirculación si el nivel de control es inadecuado.
- Con la finalidad de mantener el crecimiento óptimo, el comportamiento y bienestar en la producción de smolts grandes y robustos, es importante que el nivel de tolerancia del pez no sea excedido.

Contacto:
Bendik Fyhn Terjesen
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Cellphone: +47 404 57 874   

Referencia:
Kolarevic, J., Selset, R., Felip, O., Good, C., Snekvik, K., Takle, H., Ytteborg, E., Bæverfjord, G., Åsgård, T.E. and Terjesen, B.F. 2012. Influence of long term ammonia exposure on Atlantic salmon (Salmo salar) parr growth and welfare.