Noruega.- Los desechos de la producción de salmón vienen siendo descargados en las aguas costeras noruegas. Los científicos indican que este es un recurso que podría ser explotado para una nueva producción biológica.

En el 2009, las piscigranjas noruegas produjeron más de 1.0 millón de toneladas de salmón y trucha; cerca de 1.2 millones de toneladas de dietas de alta calidad se requirieron para alcanzar esta producción. Pero una cantidad considerable de la dieta administrada es liberada en las aguas como productos respiratorios, heces y alimento no consumido.

Esto indica que una proporción significativa de las dietas de la industria acuícola, en la actualidad, viene fertilizando el océano con nutrientes orgánicos e inorgánicos. El valor de estos nutrientes se estima en NOK 6.0 billones por año.

Mayor producción económica, menor contaminación

En el proyecto “Integrated open seawater aquaculture, technology for sustainable culture of high productive areas (INTEGRATE)”, los científicos vienen estudiando si estos desechos pueden ser usados como nutrientes para el cultivo de kelp y/o mejillones. El proyecto es liderado por el profesor Kjell Inge Reitan de la Norwegian University of Science and Technology (NTNU) y recibieron fondos de la Research Council of Norway como parte de la iniciativa para promover la producción sustentable de los alimentos de origen acuático.

“La idea es que la acuicultura integrada multi-trófica (IMTA) proveerá un significativo valor agregado sobre la inversión en acuicultura” explica el Dr. Reitan, “mientras que al mismo tiempo reducimos los impactos ambientales potenciales negativos”.

Kelp puede ayudar: muchas áreas de aplicación

Los científicos, que vienen realizando sus experimentos en el SINTEF, han documentado un buen crecimiento del kelp cultivado cerca a la instalaciones acuícolas. El cultivo de mejillón bajo similares condiciones también se mostraron prometedores.

El kelp puede “capturar” grandes cantidades de nitrógeno y fósforo inorgánico descargad por las piscigranjas. Una de las especies de macroalgas más comunes en Noruega, Laminaria saccharina, conocida como “sea belt” o “sugar kelp” muestra potencialidades para el cultivo industrial y ser usado como biocombustible y aditivos de los alimentos, y para extraer sus químicos. Reitan viene colaborando con varias empresas con la finalidad de cultivar el kelp para la producción de bioenergía a gran escala.

“El desarrollo en esta área necesitará ser impulsada por los involucrados en la bioenergía y la producción de alimentos” aseguró Reitan. “No creo que la industria salmonera participe en el cultivo comercial del kelp en el corto plazo, aun cuando la producción integrada podría dar a la industria un perfil verde e incrementar la sustentabilidad”.

Kelp puede crecer todo el año

En base a las estadísticas de la descarga industrial de la producción de salmón en Noruega, los científicos estiman el potencial anual para el método IMTA kelp a 0.6 a 1.7 millones de toneladas. El potencial de cultivo de mejillones usando los métodos IMTA se estima en 7 200 a 21 500 t. Cultivar en esta escala podría requerir de 82 a 250 km2 de área marina. En todo el mundo, alrededor de 14 millones de toneladas de plantas acuáticas vienen siendo cultivadas anualmente.

El cultivo de kelp necesita realizarse durante un año con la finalidad de ser eficiente. Los científicos en el SINTEF han gestionado con éxito el cultivo de los esporofitos de kelp (plantas juveniles) durante un año.

“Esto hace posible explotar el potencial crecimiento de kelp cuando las condiciones son favorables” dijo Silje Forbord, científico de SINTEF.

Cuadruplicando la producción de mejillón

Los investigadores estiman que usando los métodos IMTA para utilizar los desechos de la producción de salmón, existe el potencial de incrementar cuatro veces la actual producción anual de 3000 a 5000 t de mejillón de cultivo.

El programa Aquaculture - An Industry in Growth (HAVBRUK) del Research Council ha lanzado el proyecto de investigación “Exploitation of nutrients from Salmon aquaculture (EXPLOIT)” para determinar como diseñar y ubicar las instalaciones de cultivo de kelp y mejillones para la utilización óptima de los nutrientes de los desechos de la industria acuícola.