ExxonMobil y muchas otras empresas de energía vienen invirtiendo cientos de millones de dolares para desarrollar biocombustibles de fuentes renovables como las microalgas. Debido a que el abastecimiento mundial de combustibles fósiles continúan disminuyendo, los biocombustibles derivados de las algas representan una de las fuentes de bajo costo más prometedoras.

Una revisión de las proyecciones de la factibilidad y rentabilidad para la producción de biocombustibles a gran escala en base a microalgas acaba de ser publicado por la revista Disruptive Science and Technology de los editores Mary Ann Liebert Inc.

Las microalgas son organismos unicelulares que pueden crecer en estanques abiertos, tubos o bolsas, con sólo luz solar y dióxido de carbono, o en oscuridad y “alimentado” con azúcares o almidón. Ellos  pueden ser modificados genéticamente para optimizar su producción.

John Benemann, Ian Woertz, y Tryg Lundquist, de MicroBio Engineering, Inc. (Walnut Creek, CA) y California State Polytechnic University (San Luis Obispo, CA), presentan los resultados de un estudio de ingeniería y económico de la producción de aceite vegetal de microalgas cultivadas en estanques abiertos. En el artículo “Life Cycle Assessment for Microalgae Oil Production” los autores también proyectan el ingreso de energía y las emisiones de gases invernaderos requeridos para realizar el proceso a gran escala.

Por otro lado, en otro artículo titulado “An Introduction to Photosynthetic Microalgae”, Melissa Stark y Ian O'Gara, compararon el cultivo de algas con la agricultura y establecieron que para aplicaciones de biocombustibles, las algas tienen relativamente un mayor riesgo, comparados a otras tecnologías y requerirán “un compromiso a largo plazo para alcanzar la escala comercial”. Las algas tienen “un alto potencial de producción” y “podrían aportar significativamente al potencial de recursos de biocombustibles”.

Referencia:
John Benemann, Ian Woertz, and Tryg Lundquist. Disruptive Science and Technology. 2012, 1(2): 68-78. doi:10.1089/dst.2012.0013.

Melissa Stark and Ian O'Gara. Disruptive Science and Technology. 2012, 1(2): 65-67. doi:10.1089/dst.2012.0017.