Noruega.- Un nuevo tipo de jaula, que puede ayudar a la industria acuícola a enfrentar los desafíos del piojo de mar, del escape de los peces de cultivo y las emisiones de nutrientes, viene siendo probado.

A diferencia de las jaulas rígidas, el nuevo concepto es un sistema cerrado dentro de una estructura de bolsa hecha de material parecido a GORE-TEX. Su diseño, sin embargo, debe hacer frente a las poderosas fuerzas marinas.

Una nueva de clases de jaulas acuícolas que separan físicamente el salmón del cultivo de las aguas abiertas ya vienen siendo probadas. La idea es prevenir que el temido piojo de mar alcance a su victima mediante el encierro del pez en un sistema cerrado y se bombeo agua de mar desde las profundidades, donde hay menos piojos de mar.

Un sistema cerrados que permita a los piscicultores tener un mejor control del ambiente del salmón y cualquier emisión de la producción. Esto es bueno para el pez y para el ambiente.

Las jaulas cerradas y flexibles que vienen siendo probadas son básicamente bolsas grandes de material parecido al GORE-TEX con sistemas de amarre convencional. Los científicos están obteniendo información sobre como este nuevo sistema de producción enfrenta las fuerzas del mar abierto. La ingeniera Ida Marlen Strand ha hecho de este problema su tema doctoral en la Norwegian University of Science and Technology (NTNU).

“Las corriente y las olas tendrán un impacto diferentes en estas jaulas de bolsas cerradas donde ellos son menos permeables que las jaulas convencionales en la acuicultura en mar abierto” manifestó Strand.

Hallazgos inesperados

El diseño de la bolsa es critico para prevenir  su colapso frente las fuerzas del océano. Una táctica probada fue que la bolsa estuvo fijada sólo parcialmente, basada en la idea de que la mayor flexibilidad podría reducir el efecto de la corriente. Pero los experimentos de la fijación parcial de la bolsa a través del agua sorprendió a los científicos.

“Los experimentos mostraron precisamente lo opuesto a lo que esperabamos” dijo Strand. “Las fuerzas de las corrientes pueden ser multiplicadas varias veces cuando reducimos el nivel de fijación”.

Alternativas propuestas

La geometría de la bolsa se vuelve crucial. Hasta ahora su forma ha sido básicamente de una jaula de la acuicultura convencional. Pero una corriente deformará dicha bolsa, creando aún más resistencia hidrodinámica.

“Para tratar de contrarrestar esta deformación” continúa la ingeniera, “hemos llevado a cabo ensayos con bolsas reforzadas. Esto produjo algunos resultados positivos, pero también nuevas sorpresas y desafíos. Todavía tenemos un largo camino por recorrer hasta que tengamos un modelo lo suficientemente fiable para calcular todas las fuerzas en estas nuevas bolsas”.