Guangzhou, China.- Un nuevo estudio demostró que el crecimiento del biofloc en diferentes fuentes de carbono tienen diferentes calidades y sugiere que la elección de la fuente de carbono usada es de primordial importancia para el uso de la tecnología de biofloc.

Científicos de la South China Normal University y de la Huaqiao University documentaron como las diferentes fuentes de carbono afectan la calidad del biofloc. El experimento consistió de tres tipos de sistemas de biofloc, en el cual el biofloc fue producido por la suplementación diaria con tres diferentes fuentes de carbono: glucosa, almidón y glicerol, la tasa de C/N fue de 15.

Según los resultados del estudio, el contenido de proteína más alto fue obtenido en el biofloc con fuente de glucosa; mientras que el mayor contenido de lípidos se observó en el biofloc cuya fuente de carbono fue el almidón. “El contenido de aminoácidos esenciales y aminoácidos no esenciales fueron similares en los sistemas de biofloc con fuentes de carbono de glucosa y glicerol, pero más alto que en el sistema de biofloc con fuente de almidón” reportan los científicos.

A través de secuenciación de alto rendimiento de los diferentes bioflocs, los científicos revelaron que los tres tipos de bioflocs fueron dominantes en Proteobacteria y Bacteroidetes.

“En general, este estudio demuestra que el crecimiento de los bioflocs en diferentes fuentes de carbono tienen diferentes calidades y sugieren que la elección de la fuente de carbono usado para el crecimiento del biofloc es de primordial importancia” concluyen.

El estudio indica que las diferentes fuentes de carbono pueden afectar la composición nutricional, morfoestructura y la comunidad microbiana del biofloc. Los resultados del estudio proveen una base teórica para la tecnología del biofloc usada en acuicultura.

Referencia:
YanFang Wei, Shao-An Liao, An-li Wang. The effect of different carbon sources on the nutritional composition, microbial community and structure of bioflocs. Aquaculture, Volume 465, 1 December 2016, Pages 88–93. http://dx.doi.org/10.1016/j.aquaculture.2016.08.040
http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0044848616304410