Sequim, EEUU.- Una docena de cilindros de vidrio contienen un grupo de microalgas expuestas a cientos de luces multicolores, que proporcionan todos los tonos naturales de la luz solar. Los diminutos LEDs se prenden y apagan para imitar las condiciones cambiantes en aire libre.

Un nuevo proyecto colaborativo de aproximadamente US$6 millones está utilizando un sistema único de laboratorio que simula el clima como parte un nuevo proceso rápido de identificar rápidamente las microalgas con mayor potencial para la producción de energía renovable.

Descubrir las especies de microalgas más adecuadas para producir biocombustible no es una tarea fácil. Los científicos están intentando evaluar las microalgas en tubos de ensayo, pero frecuentemente los hallazgos en laboratorio no reflejan lo que pasa cuando las microalgas se cultivan en estanques al aire libre.

El proyecto Algae DISCOVR (Development of Integrated Screening, Cultivar Optimization and Validation Research) esta probando un nuevo enfoque que podría reducir el costo y el tiempo necesario para llevar una cepa de microalga prometedora desde el laboratorio a la producción. Al final de este proyecto de tres años, los científicos esperan identificar cuatro cepas potencial de al menos 30 candidatos iniciales.

“El biocombustible de microalgas es una tecnología de producción de energía limpia, pero los actuales métodos de producción son costos y tienen un uso limitado” manifestó Michael Huesemann del Departamento de Energía del Pacific Northwest National Laboratory (PNNL), y líder del proyecto. “El precio del biocombustible está en gran medida relacionado a las tasas de crecimiento. Nuestro método puede ayudar a los desarrolladores a encontrar la cepa de microalga más productividad de una forma más rápida y más eficiente”.

El proyecto se inició este otoño y es liderado por PNNL. El equipo incluye otros tres laboratorios: Los Alamos National Laboratory, National Renewable Energy Laboratory y Sandia National Laboratories, además del Arizona Center for Algae Technology and Innovation de la Arizona State University.

Paso a paso

Los primeros ensayos se realizan en los mini-fotobiorreactores del Laboratory Environmental Algae Pond Simulator (LEAPS) de PNNL. El sistema imita los frecuentes cambios de temperatura del agua y las condiciones de luz que se presentan en los estanques abiertos en cualquier lugar del planeta.

El sistema consiste de fotobiorreactores de columna de vidrio que actúan como estanques pequeños y que están ubicados en filas para permitir a los científicos a cultivar de forma simultánea diferentes tipos de cepas de microalgas. Cada fila de los mini-fotobiorreactores es expuesto regímenes de a una sola temperatura e iluminación.

La primera fase del proceso utiliza los fotobiorreactores para cultivar 30 cepas de microalgas y evaluar sus tasas de crecimiento. Las cepas de microalgas con un crecimiento más adecuados serán estudiadas para medir su contenido de aceite, proteína y carbohidratos, todos los cuales serán usados para producir biocombustibles. Además, se evaluará el contenido de co-productos valiosos de las microalgas como el colorante de alimentos ficocianina, lo que podría volver a la producción de biocombustibles más rentable. La primera fase también incluye la evaluación de cepas resistentes a las bacterias y depredadores que afectan a las microalgas.

Video en: https://youtu.be/1bykAit_qQg

Mayor información: http://www.pnnl.gov/

Contacto:
Michael Huesemann
Marine Sciences Laboratory
Pacific Northwest National Laboratory
1529 West Sequim Bay Road
Sequim, Washington 98382
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