Reino Unido.- La acuicultura es un sector en auge, pero su crecimiento en Europa se está quedando a la zaga del mercado internacional. Un proyecto financiado por la Unión Europea ha desarrollado nuevos métodos y técnicas que podrían dar la vuelta a esta situación favoreciendo la producción sostenible en la acuicultura europea.

El crecimiento del sector europeo de la acuicultura se ve limitado en gran medida por las diversas trabas legislativas y administrativas impuestas por organismos reguladores y grupos de interés. Sin embargo, los investigadores del proyecto IDREEM (Increasing Industrial Resource Efficiency in European Mariculture) esperan resolver cuanto antes estos obstáculos gracias a la introducción de novedosas técnicas de producción sostenible.

«Si logramos que la acuicultura europea adopte progresivamente sistemas de producción más integrados, entonces podremos ayudar a este sector a crecer de una manera sostenible desde el punto de vista medioambiental y social, garantizando al mismo tiempo su competitividad económica», comenta Adam Hughes, coordinador del proyecto IDREEM.

Los residuos constituyen uno de los principales problemas a los que se enfrenta el sector acuícola. La acuicultura produce dos tipos principales de residuos: residuos de pequeñas partículas y residuos disueltos como, por ejemplo, restos de alimentos y las heces de los peces en cultivo. Con las prácticas actuales, estos residuos simplemente se dispersan más allá del área de cultivo, donde son absorbidos por el ecosistema. «Esto puede conducir a la acumulación de materia orgánica en el fondo marino de las áreas de cultivo, así como a un aumento potencial de la concentración de nutrientes en las aguas costeras», explica Hughes.

Empleando métodos novedosos, el proyecto ha desarrollado estrategias de gestión de residuos que convierten los flujos de residuos en productos de gran valor añadido. La acuicultura multitrófica integrada (AMTI) es un sistema que reduce la emisión neta de contaminantes y aumenta la productividad y la rentabilidad de las explotaciones acuícolas europeas.

El proyecto descubrió que el cultivo conjunto de especies diferentes —como la volandeira y el salmón o la ostra y la dorada— reduce los residuos ya que las volandeiras y las ostras se alimentan a partir de los detritus de los peces. «Esto aumenta la productividad de la explotación y diversifica la producción acuícola, dos factores que contribuyen sin duda a la sostenibilidad económica del sector», afirma Hughes.

El proyecto IDREEM también realizó avances en el diseño de piscifactorías, incluyendo cambios en el sistema de anclaje que sostiene y mantiene en posición las nasas y jaulas flotantes que albergan a los peces a fin de crear espacio para la producción de algas. Asimismo, se desarrolló una tecnología de modelización para permitir una mejor predicción de los beneficios del sistema AMTI, maximizando la productividad y los beneficios ambientales in situ.

Las técnicas y estrategias desarrolladas por IDREEM están siendo empleadas actualmente en varias piscifactorías de Europa y la tecnología de modelización ya está disponible para el sector de la acuicultura a través de la página web del proyecto. IDREEM ya ha producido productos disponibles en los mercados europeos, incluyendo un condimento a base de algas y mariscos como volandeiras y mejillones.

A pesar del éxito inicial del proyecto, los socios se enfrentan ahora a nuevos retos como, por ejemplo, el desarrollo de métodos para certificar los productos producidos con el sistema AMTI. «Aunque nuestro proyecto demostró que en Europa hay voluntad de pagar un poco más por productos piscícolas producidos con un sistema AMTI, para los productores es difícil lograr esa distinción comercial sin una certificación», explica Hughes.

El aumento de la demanda de algas en Europa también representó un obstáculo. Hoy en día, las algas son un producto de gran valor que se importa a Europa en grandes cantidades para uso como compuestos químicos finos y agentes gelificantes. En este contexto, la cuota de mercado disponible para las algas cultivadas en países europeos es muy pequeña debido a su producción a pequeña escala, aunque esta situación está cambiando.

Sin embargo, varios socios del proyecto IDREEM siguen empleando el sistema de producción AMTI para este propósito y algunos están considerando emplearlo en diferentes sitios. Entretanto, Hughes espera que el trabajo del proyecto pueda continuar solventando las limitaciones y los obstáculos identificados por el proyecto.

Mayor información en: http://www.idreem.eu/