Atenas, Grecia.- La gestión de la acuicultura frecuentemente se concentra en la maximización de la producción en vez de la maximización de los beneficios. Este enfoque es económicamente ineficiente pero también esta asociados con riesgos sociales y ecológicos. En este sentido, para alcanzar los objetivos del desarrollo de una acuicultura eficiente y sostenible, los impactos ambientales y socio-económicos de la acuicultura deben ser identificados y monetizados.

La investigación sobre el desarrollo y la integración de modelos ecológicos y socioeconómicos para la acuicultura están en curso. En estos esfuerzos, varios conflictos, como la escala de análisis, la comunicación entre ecología y economía, y los supuestos implícitos empleados, se han identificado de una manera que explica el desacoplamiento entre estas dos disciplinas.

Recientemente, se han propuesto varios modelos integrados ecológicos-económicos para la acuicultura caracterizado por una menor complejidad, comparados a los modelos biológicos y ecológicos de forma individual. Estos modelos pueden ser categorizados en modelos bio-económicos, modelos que integran la complejidad ambiental y económica y modelos lineales.

Los investigadores de Athens University of Economics and Business y de ICRE8: International Centre for Research on the Environment and the Economy complementaron la investigación en los enfoques de modelamiento para la producción de la acuicultura al considerar el impacto socioeconómico y ambiental al analizar el rendimiento de la operación acuícola y la gestión de la producción. Con esta finalidad, ellos desarrollaron una metodología para la conceptualización, la identificación y la monetización del impacto socioeconómico y ambiental de la acuicultura, y para su combinación con los modelos de producción de la acuicultura.

“Para este propósito, analizamos la acuicultura a través del Análisis Costo-Beneficios Sociales (SCBA) en el cual el valor económico total de los costos y beneficios de la acuicultura es identificado, modelado, evaluado y monetizado” reportan los investigadores.

El SCBA sistemáticamente identifica, organiza y valora los beneficios y los costos de la acuicultura. En este sentido, los investigadores desarrollaron su metodología en etapas. “En la primera etapa se identifican los costos y beneficios. En la siguiente etapa ellos son valorados y cuantificados. En contraste a los costos y beneficios de los bienes y servicios tienen una medición simple y transparente en una unidad conveniente” destacaron.

La metodología desarrollada en un contexto de SCBA incluye tres partes: (i) ambiental, que captura las interacciones de la acuicultura con el ambiente; (ii) económico, incorpora los determinante económicos en los modelos de producción; y (iii) social, que introduce las preferencias sociales para la producción y los procesos de gestión.

Ellos concluyen que la metodología puede sostener la gestión de la acuicultura y las políticas que tienen como meta la producción acuícola sostenible y eficiente, y el financiamiento desde un punto de vista económico, financiero, social y ambiental. 

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