LONDRES, Reino Unido.- Una investigación de la Universidad de Londres sugiere que los ácidos grasos omega-3 tienen el potencial de proteger los nervios de las lesiones y los ayudan a regenerarse. Cuando los nervios son dañados debido a un accidente o lesión, los pacientes experimentan dolor, debilidad y parálisis muscular, lo cual les puede dejar discapacitados, y las tasas de recuperación son pobres.

El nuevo estudio, publicado esta semana en la Journal of Neuroscience, sugiere que los ácidos grasos omega-3 pueden jugar un rol significativo en la velocidad de recuperación de las lesiones a los nervios.

El estudio se concentro en las células nerviosas periféricas. Los nervios periféricos son los que transmiten la señales entre el cerebro y la médula espinal, y el resto del cuerpo.

Estos nervios tienen la capacidad de regenerarse pero, a pesar de los avances en las técnicas quirúrgicas, los pacientes sólo tienen una buena recuperación cuando su lesión es menor.

Los ácidos grasos omega-3 son vitales para el crecimiento y desarrollo normal del cuerpo, y vienen siendo ampliamente investigados por sus beneficios para la salud. Debido a que el cuerpo no puede producir los ácidos grasos omega-3, ellos tienen que ser consumidos en los alimentos, como aceite de pescado.

En el nuevo estudio, los investigadores aislaron las células nerviosas de ratones. Ellos simularon un tipo de daño causado por un accidente o lesión, mediante la extensión de las células o la escasez de oxígeno. Ambos tipos de daño mataron un número significativo de células nerviosas, pero el enriquecimiento con ácidos grasos omega-3 en las células dio una protección significativa y disminuyó la muerte de las células.

Después los investigadores estudiaron los nervios ciático del ratón. Ellos determinaron que un alto nivel de ácidos grados omega-3 ayudan a los ratones a recuperarse de las lesiones en el nervio ciático total y rápidamente.

La investigación fue realizada por un grupo liderada por Adina Michael-Titus, Profesora de Neurociencia en Barts and The London Medical School.

Ella explicó: “Nuestras investigaciones previas muestras que estos ácidos grasos pueden tener efectos beneficiosos en muchas condiciones neurológicas. Este nuevo estudio sugiere que podrían tener un rol en el tratamiento de las lesiones de los nervios periféricos”.